León XIV alerta sobre el riesgo de dejar decisiones humanas en manos de la inteligencia artificial
El papa León XIV advirtió este miércoles sobre el riesgo de que las personas terminen delegando en algoritmos decisiones que, a su juicio, corresponden exclusivamente a la conciencia humana.
Durante la audiencia general celebrada en la plaza de San Pedro, el pontífice señaló que el desarrollo tecnológico, la expansión de las redes sociales y el creciente uso de la inteligencia artificial están abriendo nuevas posibilidades y reduciendo barreras y distancias.
Sin embargo, alertó que estos avances también pueden provocar que las relaciones humanas sean "cada vez menos personales, más virtuales", hasta generar una dependencia de los algoritmos para tomar decisiones que requieren criterio y conciencia.
En ese contexto, León XIV sostuvo que fortalecer relaciones sociales con "sustancia real y profundidad personal" constituye una de las contribuciones que la comunidad cristiana busca ofrecer.
Durante su catequesis, el papa reflexionó además sobre el documento Gaudium et spes, surgido del Concilio Vaticano II y centrado en la relación entre la Iglesia y el mundo contemporáneo.
El pontífice recordó que ese texto establece que la persona humana debe ser el principio, sujeto y fin de las instituciones sociales, debido a su necesidad natural de vivir en comunidad.
Asimismo, destacó el planteamiento de que las diferencias entre personas y pueblos no deben entenderse como una amenaza, sino como una oportunidad de enriquecimiento y crecimiento.
León XIV también recordó el llamado de Gaudium et spes a eliminar cualquier forma de discriminación en los derechos fundamentales por razones sociales o culturales, entre ellas sexo, raza, color, condición social, lengua o religión.
A partir de estas reflexiones, el papa planteó que la concepción de la humanidad como una "comunidad de personas" constituye un legado del Concilio Vaticano II que puede servir para evaluar los proyectos sociales y políticos actuales desde criterios como la dignidad humana, la justicia social y la participación en la construcción del bien común.
Finalmente, afirmó que "el futuro de la humanidad depende del compromiso de cada uno para colaborar con Dios y con los hermanos a construir un mundo más humano".
