La Corte Suprema de EE. UU. limita la revisión judicial de solicitudes de asilo
La Corte Suprema de Estados Unidos falló este miércoles que los jueces federales deben otorgar deferencia a las agencias migratorias del Gobierno al decidir si un solicitante de asilo enfrenta riesgo de persecución, en lugar de reexaminar la solicitud por completo. La decisión, tomada de manera unánime, agilitaría los procesos de deportación.
El fallo surge a partir del caso de Humberto Urias Orellana, un salvadoreño que alegó amenazas de pandillas en su solicitud de asilo. La Corte determinó que, tras la evaluación de las autoridades migratorias, no es necesario que los tribunales federales vuelvan a revisar los hechos.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) celebró la resolución, calificándola como una “victoria para el pueblo estadounidense” y destacando que evitará que “jueces activistas” acepten alegatos falsos de persecución. El Gobierno de Donald Trump espera que el fallo permita acelerar las deportaciones, en un contexto donde a finales de 2025 había más de 2,4 millones de solicitudes de asilo pendientes.
La resolución, escrita por la jueza Ketanji Brown Jackson, reafirma la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que establece que el Ejecutivo puede conceder asilo a quienes demuestren que no pueden regresar a su país por persecución basada en raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social particular u opinión política.
Simpatizantes del Gobierno señalaron que la medida fortalece a las agencias migratorias, como ICE, al impedir que los jueces acepten nuevos alegatos de persecución después de una posible deportación. Desde el inicio de la administración Trump, se han implementado restricciones al asilo, incluyendo límites en la frontera con México, suspensión de peticiones de refugiados y ampliación del tiempo de espera para permisos de trabajo
