La Casa Blanca excluye a CNN de cobertura en Air Force One
En un nuevo capítulo de la creciente tensión entre la Casa Blanca y la prensa estadounidense, el gobierno de Donald Trump tomó la decisión de excluir a CNN de la cobertura a bordo del Air Force One durante el reciente viaje presidencial a Texas y Oklahoma. Esta medida, que sorprendió a la cadena, se produce a pesar de que CNN tenía asignado ese turno en el sistema rotativo de prensa que acompaña al presidente.
La exclusión de CNN impidió que el medio cubriera directamente la agenda del mandatario, quien realizó declaraciones públicas y encuentros oficiales durante el recorrido. Según reportes, la Casa Blanca optó por no permitir que ningún equipo de televisión acompañara a Trump en el avión, lo que resultó en que el viaje no contara con cobertura de ningún medio de comunicación.
Ted Boutrous, abogado de CNN, criticó la decisión, argumentando que limitar el acceso al Air Force One restringe la capacidad de los periodistas para supervisar y documentar la actividad presidencial. "El presidente suele responder preguntas de los periodistas durante estos desplazamientos", enfatizó Boutrous, resaltando la importancia de la transparencia en el ejercicio del poder.
Este incidente se inscribe en una batalla legal más amplia que enfrenta a la administración de Trump con CNN, MS NOW y Politico, medios que fueron vetados de las instalaciones presidenciales tras ser acusados de difundir "noticias falsas" y actuar en contra de los intereses nacionales. La decisión de la Casa Blanca ha sido objeto de críticas, ya que CNN forma parte de un grupo de cinco grandes cadenas de televisión que se turnan para cubrir la presidencia.
A pesar de un fallo del juez federal Timothy Kelly, quien ordenó el restablecimiento temporal de las acreditaciones de los periodistas afectados, la administración sostiene que no está obligada a garantizar acceso a espacios restringidos como el Despacho Oval o el Air Force One. La Casa Blanca defiende su autoridad para decidir qué medios participan en eventos presidenciales, argumentando que los periodistas pueden seguir informando desde otros espacios.
En este contexto, el enfrentamiento entre el gobierno y la prensa se intensifica, dejando en el aire la cuestión de la libertad de expresión y el derecho a la información en Estados Unidos.
