Japón eleva a 35 los muertos por terremoto de magnitud 7,1 mientras continúan labores de rescate
Las autoridades japonesas elevaron este viernes a 35 el número de fallecidos por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el suroeste del país el pasado martes, mientras los equipos de rescate continúan buscando personas atrapadas bajo los escombros de un centro comercial.
Al balance de víctimas se suman cientos de heridos y más de 9.000 personas que permanecen en centros de evacuación en la prefectura de Kumamoto, donde además se registran temperaturas extremas.
Casi 72 horas después del terremoto, los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda en el centro comercial Aeon Mall, ubicado en la localidad de Kashima, que sufrió una explosión presuntamente provocada por una fuga de gas tras el movimiento telúrico.
Doce personas fueron rescatadas de los escombros del establecimiento. La explosión dejó siete fallecidos y cinco heridos, según las autoridades.
Rescatistas trabajan bajo calor extremo
Las labores de búsqueda estuvieron marcadas inicialmente por una situación de "extrema tensión2, explicó el médico Mototaka Inaba, integrante de la ONG Peace Winds Japan, quien participó en las operaciones de emergencia.
Fue una operación de muchas horas y había un gran número de rescatistas trabajando sin descanso bajo un fuerte calor", relató Inaba durante una rueda de prensa.
El médico destacó que los equipos mantuvieron las labores debido a los reportes sobre personas que todavía podrían permanecer atrapadas bajo los escombros.
Inaba regresó recientemente a Japón después de colaborar en las labores de rescate y atención sanitaria tras el doble terremoto que afectó a Venezuela el pasado 24 de junio.
Daños y evacuaciones
El terremoto alcanzó el nivel máximo de la escala japonesa de siete grados, utilizada para medir la intensidad de la agitación sobre la superficie y su potencial destructivo.
El movimiento telúrico provocó importantes daños materiales en distintas zonas del suroeste japonés y obligó a miles de personas a abandonar sus viviendas.
Japón se encuentra sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones sísmicas más activas del planeta, por lo que el país mantiene estrictas normas de construcción y sistemas de preparación para enfrentar terremotos.
Mientras continúan las labores de rescate, las autoridades mantienen los operativos de atención a los damnificados y trabajan para garantizar agua, electricidad y otros servicios básicos en las zonas afectadas.
