Irán se levanta de la mesa de negociación de Suiza tras nueva amenaza de Trump
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para avanzar en la implementación del acuerdo alcanzado la semana pasada y consolidar el cese de las hostilidades sufrieron un revés este domingo, luego de que la delegación iraní abandonara la mesa de diálogo, en protesta por las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump.
La agencia oficial iraní Irna informó que los representantes de la República Islámica decidieron retirarse de las conversaciones tras reunirse con el equipo mediador de Catar y abandonar la sede del encuentro en Bürgenstock, Suiza. Según el medio estatal, la decisión estuvo motivada por las amenazas formuladas por Trump horas antes del inicio de la reunión.
La suspensión de las conversaciones representa el primer obstáculo importante para el proceso diplomático iniciado tras la firma de un memorando entre Washington y Teherán, que contemplaba un período de 60 días para negociar asuntos pendientes, entre ellos el programa nuclear iraní, la situación en Líbano y la reapertura definitiva del Estrecho de Ormuz.
El diálogo comenzó en un ambiente de tensión después de que Trump exigiera desde Camp David que Irán frenara las acciones de Hizbulá en Líbano y advirtiera sobre la posibilidad de una nueva intervención militar.
Irán debe detener inmediatamente a sus muy bien pagados representantes en Líbano. Si no lo hacen, golpearemos a Irán con mucha dureza otra vez, igual que la semana pasada, pero aún más fuerte", escribió el mandatario en sus redes sociales, citó El Mundo, de España.
La situación en Líbano se perfilaba como uno de los temas centrales de la jornada. Mientras Washington busca aprovechar el acercamiento diplomático para abrir negociaciones sobre el programa nuclear iraní, Teherán sostiene que la prioridad es consolidar el cese de las hostilidades en la región y evitar una nueva escalada militar.
La reunión celebrada en Suiza era la primera de alto nivel desde la firma del memorando de entendimiento entre Trump y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian. La delegación estadounidense estuvo encabezada por el vicepresidente JD Vance, acompañado por Steve Witkoff y Jared Kushner, mientras que por Irán participaron el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, y el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi. Catar y Pakistán actuaron como mediadores.
Antes de la interrupción de las conversaciones, Vance había expresado expectativas favorables sobre el proceso. "¿Podemos cambiar permanentemente las relaciones en Oriente Próximo?", planteó el vicepresidente estadounidense al llegar al encuentro.
Pese a ello, persisten diferencias sobre asuntos clave. Irán rechaza limitar su capacidad de enriquecimiento de uranio y considera que ese tema debe discutirse en una fase posterior, mientras que Estados Unidos aspira a que el actual proceso derive en un acuerdo nuclear más amplio.
Las discrepancias también se extienden a la aplicación del acuerdo de paz. Teherán aseguró haber vuelto a cerrar el Estrecho de Ormuz debido a la continuidad de las operaciones israelíes en Líbano y acusó a Washington de incumplir compromisos previos. Estados Unidos negó esas afirmaciones y sostuvo que el tráfico marítimo se mantiene con normalidad, aunque reconoció que continúa desplegando escoltas navales en la zona.
Aunque ninguna de las partes ha anunciado formalmente la ruptura del proceso, la retirada de la delegación iraní deja en suspenso el calendario diplomático y evidencia la fragilidad del acuerdo alcanzado recientemente entre ambos países.
