Irán propone reabrir el estrecho de Ormuz en una semana
Abbas Araghchi, ministro de Asuntos Exteriores de Irán, lanzó una propuesta audaz que podría cambiar el rumbo de las tensiones en el Medio Oriente: reabrir el estrecho de Ormuz en apenas una semana. Durante una conferencia de prensa en la sede de la ONU en Nueva York, el canciller aseguró que este restablecimiento es posible "si se cumplen las condiciones necesarias", las cuales ya fueron delineadas en un memorando de entendimiento firmado en junio.
La pelota, según Araghchi, está ahora en la cancha de EE.UU.. "La decisión está ahora en manos de EE.UU.", declaró, añadiendo que el plan fue comunicado a Washington a través de Qatar. La oferta, sin embargo, no ha sido bien recibida por todos. Un funcionario estadounidense, consultado por la BBC, afirmó que las conversaciones están en marcha, pero subrayó que no hay prisa, dado que EE.UU. mantiene un control fuerte sobre el estrecho.
La escalada de hostilidades ha sido notable. A inicios de esta semana, el presidente Donald Trump amenazó con "aniquilar a la República Islámica", justo días después de que EE.UU. e Israel lanzaran ataques aéreos contra Irán. En respuesta, Teherán no tardó en atacar a Israel y a bases estadounidenses en el Golfo, además de bloquear temporalmente el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo.
La presión sobre Trump para encontrar una solución es palpable, especialmente con las elecciones legislativas estadounidenses a la vuelta de la esquina. Araghchi enfatizó que "si existe una voluntad seria por parte de EE.UU. de llegar a un acuerdo y reabrir el estrecho de Ormuz, todo está ya preparado". Sin embargo, no especificó qué acciones concretas espera de Washington, más allá de lo que ya está estipulado en el memorando.
El mencionado acuerdo de 14 puntos, firmado el 18 de junio, buscaba establecer un alto el fuego y facilitar el paso marítimo en el estrecho. Sin embargo, las promesas no duraron, y las hostilidades se reanudaron rápidamente. Irán ha atacado embarcaciones que, según afirma, intentaron cruzar el estrecho sin autorización, mientras que EE.UU. ha llevado a cabo ataques contra instalaciones iraníes y ha mantenido un bloqueo de puertos, provocando estragos en la economía del país persa.
Desde entonces, Trump ha proclamado que EE.UU. ha logrado transportar petróleo a través del estrecho, aunque datos de navegación recientes indican que el promedio de tránsitos diarios ha caído a unos 18 en un período de 10 días, con días en que el número descendió a nueve buques. Mientras tanto, los hutíes de Yemen, aliados de Irán, han intensificado sus ataques para interrumpir las exportaciones de petróleo de Arabia Saudita.
Durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Trump dejó entrever que un acuerdo con Irán podría ser posible después de las elecciones de noviembre. "¿Se llegará a un acuerdo con Irán que les permita reconstruirse?", se preguntó. Pero Araghchi fue claro al afirmar que Irán no aceptará "coacción, amenazas ni intimidación", sosteniendo que "la paz no puede construirse mediante amenazas de aniquilación". La situación, por tanto, sigue siendo volátil y compleja, con el futuro del estrecho de Ormuz en juego.
