Irán intensifica advertencias tras explosiones de petroleros en Ormuz
El estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más estratégicas del mundo, se ha convertido en un escenario de creciente tensión, evidenciado por el reciente incidente que involucra a dos petroleros. La Guardia Revolucionaria iraní anunció que ambos buques explotaron y se incendiaron tras chocar con minas navales mientras intentaban transitar por rutas "no autorizadas".
En un comunicado de la Armada, se detalló que uno de los petroleros se encontraba en la zona oriental del estrecho, mientras que el otro estaba dentro del mismo. Ambos habían apagado sus sistemas de navegación y posicionamiento para evadir las normativas iraníes. Sin embargo, la Armada no proporcionó información sobre la nacionalidad de los buques ni sobre posibles víctimas.
La Guardia Revolucionaria lanzó una advertencia contundente: cualquier embarcación que colabore con las fuerzas estadounidenses y no respete las normas de navegación en el estrecho de Ormuz podría enfrentar incidentes similares. Esta declaración se produce en un contexto donde las tensiones han escalado significativamente en las últimas semanas.
El anuncio llega tras un evento previo en el que otro petrolero había quedado inmovilizado y en llamas tras un choque con una mina naval en la misma área. Las fuerzas iraníes han señalado que el tránsito por el estrecho está restringido, y han dejado claro que permanecerá bloqueado hasta que Estados Unidos acepte las siete condiciones planteadas por Teherán para poner fin a la guerra.
Entre las exigencias iraníes se encuentran el cese de las hostilidades en todos los frentes, el descongelamiento de activos en terceros países, el reconocimiento del control de Irán y Omán sobre Ormuz, así como el levantamiento del cerco naval y las sanciones estadounidenses a su petróleo.
En medio de estas tensiones, Teherán y Washington están comprometidos en negociaciones indirectas mediadas por Catar, mientras que las hostilidades militares continúan en el estrecho, a pesar de los recientes ataques estadounidenses contra la isla iraní de Qeshm. El juego geopolítico se intensifica, y las aguas del Ormuz se tornan cada vez más peligrosas.
