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ICE lleva más de 37.000 detenciones en Nueva York y Nueva Jersey durante mandato de Trump

Más del 411% de los detenidos fueron deportados, mientras que un 22% optó por abandonar el país tras ser arrestado. La mayoría son hombres latinoamericanos sin antecedentes penales, lo que revela un cambio drástico en la política migratoria

Más de 37.000 detenciones en Nueva York y Nueva Jersey en solo 18 meses: un dato alarmante que refleja la política migratoria del presidente Donald Trump. La mayoría de los arrestos fueron realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y afectaron principalmente a hombres latinoamericanos sin antecedentes penales, lo que plantea serias preguntas sobre el enfoque de la administración hacia la inmigración.

Este incremento drástico en las detenciones contrasta notablemente con el periodo anterior bajo el gobierno del expresidente Joe Biden, donde las cifras eran significativamente más bajas. La suma de arrestos en estos dos estados supera la población de ciudades como Ithaca, Poughkeepsie o Rome, lo que subraya la magnitud de la represión migratoria implementada por el actual gobierno.

Los datos obtenidos a través del Deportation Data Project revelan que más del 411% de los detenidos fueron deportados, mientras que un 22% optó por abandonar el país tras ser arrestado. La mayoría de estas detenciones se han documentado en juzgados de inmigración, oficinas federales y en las calles, lo que ha llevado a un clima de miedo entre las comunidades latinas.

Un vocero del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defendió las cifras como un éxito en la aplicación de las leyes migratorias, insistiendo en que solo se arresta a quienes residen ilegalmente en Estados Unidos. Sin embargo, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, criticó a la agencia por "aterrorizar a la gente", enfatizando el daño que estas prácticas causan a las familias y comunidades.

Los datos muestran que casi la mitad de todas las detenciones en Nueva York se concentraron en la ciudad de Nueva York, donde se registraron más de 8,800 arrestos. Sin embargo, el impacto no se limitó a la urbe; condados como Nassau y Erie también vieron un aumento significativo en las detenciones, con alrededor de 2,000 cada uno.

Las oficinas de campo de ICE en Nueva York y Buffalo han facilitado la identificación y arresto de inmigrantes indocumentados. En Queens, un área con una gran población inmigrante, se registraron al menos 2,202 detenciones, destacándose barrios como Jamaica, Corona y Flushing. En contraste, Newark, Nueva Jersey, lideró el número de arrestos con casi 4,500, en parte debido a su juzgado federal de inmigración.

Las detenciones no solo han afectado a las grandes ciudades: lugares como Hempstead, con un 45% de población hispana, y otras localidades de Long Island, han sido escenarios de arrestos masivos. La colaboración de las autoridades locales con ICE ha sido un tema de debate, especialmente tras la aprobación de una ley estatal que limita dicha cooperación.

En medio de este panorama, la pequeña localidad de Alden también se destaca con 478 detenciones, muchas de las cuales provienen de otras agencias policiales. La política de inmigración de Trump ha dejado una huella profunda en la vida de miles de inmigrantes, quienes enfrentan un sistema que parece cada vez más implacable.

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