Haití clama por acción internacional contra la violencia y el tráfico de armas
En un llamado urgente a la comunidad internacional, el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, demandó este viernes ante la Asamblea General de Naciones Unidas la finalización del despliegue de la fuerza internacional autorizada para combatir las bandas armadas que asolan su país. En un contexto donde la violencia se ha convertido en una constante, Fils-Aimé también subrayó la necesidad de combatir el tráfico de armas, que "no son fabricadas en Haití" pero que "alimentan la inseguridad".
"Lamentamos que la fuerza GSF no cuente con la capacidad operativa necesaria en el terreno", afirmó, refiriéndose a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), creada en 2025 por el Consejo de Seguridad de la ONU. Fils-Aimé insistió en que es "imperiosa la renovación del GSF" y que esta fuerza debe contar con "efectivos, equipamiento y medios" suficientes para operar eficazmente.
El primer ministro advirtió que si el tráfico ilícito de armas continúa sin control, "la violencia va a seguir encontrando caminos para perpetuarse". La lucha contra estas redes es esencial para restaurar la paz en Haití, un país que vive una crisis de seguridad sin precedentes, con más de 3,050 muertos y 1,401 heridos en los primeros seis meses del año, según datos de la ONU.
Fils-Aimé, además, destacó la importancia de aprender de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), que precedió a la GSF. "No basta solo con el mandato, hacen falta los efectivos, medios y determinación de ir hasta el final", recalcó, mientras se prepara para las elecciones generales previstas para el 13 de diciembre.
En un tono firme, el líder haitiano advirtió que en estas elecciones "no debe haber cabida para la violencia" y que "las redes delictivas, el financiamiento ilícito, no pueden llegar a las urnas".
Fils-Aimé también hizo un llamado a respetar los derechos de los migrantes, afirmando que "cualquiera que sea la situación en la que estén, no se puede justificar que se pisoteen sus derechos y su dignidad". Subrayó que "la protección de la frontera y el respeto a la dignidad humana no se excluyen entre sí".
En su discurso, el primer ministro hizo eco de las palabras del revolucionario haitiano Toussaint Louverture, afirmando que el "caos" que atraviesa Haití "no es un accidente en la historia". Este caos, según Fils-Aimé, tiene raíces en siglos de injusticia, destacando la "deuda de la independencia" con Francia como una de las cargas más pesadas.
En este contexto, celebró la creación de una comisión mixta haitiano-francesa por parte del presidente francés, Emmanuel Macron, que busca explorar el impacto de la indemnización de 1825 en Haití. "Espero con gran atención la publicación del informe de dicha comisión", expresó.
Finalmente, el primer ministro cerró su intervención con un mensaje de esperanza: "Ayer, nuestros antepasados arrancaron la libertad a las tinieblas de la servidumbre; hoy, nuestra generación arrancará la paz a las sombras de la violencia".
