Guerra entre EE. UU. e Irán dispara pedidos de superpetroleros y eleva costos del transporte
La guerra entre Estados Unidos e Irán está provocando cambios en el comercio internacional de petróleo y ha impulsado una oleada de pedidos de grandes buques petroleros, ante la necesidad de transportar crudo a mayores distancias.
Según datos de Signal Group citados por Reuters, las navieras han encargado 217 buques de tipo VLCC en lo que va de 2026, frente a los 93 registrados durante todo 2025. Cada uno de estos superpetroleros puede transportar cerca de dos millones de barriles de petróleo.
La demanda está relacionada con la modificación de las rutas comerciales y la necesidad de las refinerías de Europa y Asia de reponer suministros afectados por el cierre virtual del estrecho de Ormuz, una de las principales vías para el transporte mundial de petróleo y gas natural licuado.
Al mismo tiempo, las exportaciones de crudo estadounidense han alcanzado niveles récord, mientras productores de la cuenca atlántica, entre ellos Brasil, Guyana y Argentina, incrementan su participación en los mercados internacionales. Analistas citados por Reuters prevén que el crecimiento de la producción en Sudamérica contribuya a fortalecer las rutas de larga distancia hacia Europa y Asia.
El conflicto también ha elevado significativamente el costo del transporte. Los precios al contado de los VLCC superaron recientemente los 500.000 dólares por día, frente a unos 132.000 dólares registrados en febrero, antes del inicio de la guerra, según Allied Shipbroking.
Los productores de Oriente Medio enfrentan además dificultades para conseguir armadores dispuestos a asumir el riesgo de transportar petróleo a través del estrecho de Ormuz. Esto ha llevado a algunas compañías a considerar la adquisición de sus propios buques.
La situación también se ha visto afectada por daños registrados en un oleoducto saudí que transportaba crudo hacia el mar Rojo, lo que incrementó la necesidad de recurrir temporalmente al transporte marítimo.
El aumento de la demanda ha llevado el precio de construcción de un VLCC a unos 130 millones de dólares, mientras que aproximadamente 20% de la flota mundial de estos buques tiene más de 20 años, según Veson Nautical.
La expectativa de una demanda sostenida también se refleja en contratos para nuevas embarcaciones cuya entrega está prevista entre 2029 y 2030. Paralelamente, antiguos VLCC continúan encontrando compradores y algunos pasan a integrar la denominada "flota paralela", utilizada para transportar petróleo sujeto a sanciones internacionales procedente de países como Rusia, Irán y Venezuela.
