G7 cierra cumbre con plan para reducir dependencia de China en minerales críticos hasta 2030
Los líderes del Grupo de los Siete (G7) cerraron este miércoles 17 de junio su cumbre en la localidad francesa de Évian con un acuerdo estratégico orientado a reducir la dependencia de China en el suministro de minerales críticos, insumos esenciales para la producción de tecnologías como baterías, semiconductores y dispositivos electrónicos.
El pacto establece como objetivo disminuir la dependencia de estos recursos por debajo del 60% para el año 2030, con la intención de continuar reduciéndola progresivamente hasta alcanzar niveles cercanos al 50% “lo antes posible”, según la declaración conjunta difundida al cierre del encuentro.
La iniciativa fue respaldada por los países miembros del G7, Francia, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Reino Unido, Italia y Japón, y contó además con el apoyo de socios invitados como Australia, en el marco de una estrategia global para diversificar las cadenas de suministro y reducir vulnerabilidades económicas.
El documento final advierte que las tensiones geopolíticas, la incertidumbre global y los desequilibrios económicos representan riesgos crecientes para la estabilidad del comercio internacional, lo que hace necesario fortalecer mecanismos de coordinación entre las principales economías avanzadas.
En ese sentido, el G7 acordó crear un sistema conjunto de vigilancia y respuesta en cooperación con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), con el objetivo de prevenir crisis de suministro y amortiguar la volatilidad en los mercados energéticos.
Asimismo, los líderes recomendaron a los países importadores de petróleo reforzar sus reservas estratégicas conforme a estándares internacionales, equivalentes a al menos 90 días de importaciones netas, como medida de seguridad frente a eventuales interrupciones del mercado.
La declaración también abordó preocupaciones sobre prácticas económicas consideradas distorsionadoras y el impacto de los desequilibrios globales en la estabilidad financiera, además de incluir referencias a la necesidad de proteger la libertad de navegación en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
Por otra parte, el G7 destacó la importancia de gestionar los riesgos asociados al desarrollo de la inteligencia artificial, instruyendo a sus autoridades económicas a evaluar sus efectos en la productividad, el empleo y la estabilidad del sistema financiero, así como a reforzar la cooperación en ciberseguridad y tecnologías emergentes.
El texto final será trasladado a discusiones posteriores dentro del G20, como parte de los esfuerzos internacionales para fortalecer la resiliencia económica global.
