FMI y Banco Mundial alertan sobre riesgos de la IA y deuda soberana
Bangkok fue el escenario de la reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), que culminó este domingo con un llamado de atención sobre los riesgos que plantea la inteligencia artificial (IA) y el alarmante nivel de deuda soberana en países desarrollados. Durante siete días de intensas deliberaciones, los líderes de estas instituciones, Kristalina Georgieva y Ajay Banga, discutieron la situación económica global y las políticas necesarias para enfrentar los desafíos actuales.
En la ceremonia de clausura, se firmó un acuerdo para que las próximas reuniones de estos organismos se realicen en 2029 en Emiratos Árabes Unidos, con la presencia del ministro de Finanzas de ese país, Hadi Al Hussaini, y el gobernador del Banco Central, Khaled Balama. Banga resaltó el papel de Emiratos como un centro para atraer capital privado hacia los mercados emergentes, mientras que Georgieva elogió a Tailandia por su excepcional desempeño como anfitrión.
Desde el inicio de la cita en la capital tailandesa, se publicaron informes sobre crecimiento económico, política fiscal y estabilidad financiera. Las reuniones plenarias, que marcaron el punto culminante de la semana, se llevaron a cabo el viernes, seguidas de sesiones organizativas y bilaterales durante el fin de semana.
En su pronóstico, el FMI estima que la economía mundial crecerá un 3,1 % en 2026 y un 3,4 % en 2027, a pesar de los efectos negativos de la guerra en Irán y el alza de precios en petróleo y materias primas. Sin embargo, el avance en la inversión en IA se presenta como un factor positivo que podría mitigar el impacto de estos conflictos.
Georgieva expresó un optimismo cauteloso, destacando la resiliencia de la economía global y el potencial de la IA, aunque también advirtió sobre los riesgos que esta tecnología puede conllevar. “El boom de la IA es una fuente de apoyo, pero depender de un único motor de crecimiento es como estar a la pata coja”, señaló la directora del FMI.
Uno de los mensajes más reiterados por Georgieva fue la necesidad urgente de que los países más ricos y endeudados implementen ajustes fiscales para estabilizar sus economías. Además, el FMI prevé que la inflación mundial alcanzará un 4,7 % en 2026, y en su informe sobre fiscalidad, reveló que el rendimiento medio de los bonos soberanos a diez años de las naciones del G7 ha aumentado más de un punto porcentual, alcanzando su nivel más alto en casi dos décadas.
El futuro económico se presenta incierto, y las advertencias sobre la IA y la deuda soberana resuenan con fuerza en el discurso de los líderes mundiales.
