FAO reporta aumento del precio de alimentos en un 2,4 % por conflicto en Medio Oriente
El índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se ubicó en 128,5 puntos en marzo de 2026, lo que representó un incremento del 2,4 % respecto al mes anterior y marcó el segundo aumento consecutivo, impulsado principalmente por el encarecimiento de los aceites vegetales y el azúcar.
De acuerdo con el informe difundido por el organismo, el alza estuvo vinculada a “las presiones relacionadas con la energía sobre los precios de los aceites vegetales y el azúcar”, en un contexto donde todos los grupos de productos básicos —desde cereales hasta lácteos y carnes— registraron variaciones al alza, aunque con distinta intensidad, refiere Infobae.
La FAO precisó que el índice general se situó 1,0 % por encima del nivel registrado hace un año, pero todavía 19,8 % por debajo del máximo alcanzado en marzo de 2022. El comportamiento de marzo respondió tanto a factores estructurales del mercado como a la reacción ante “el aumento de los precios energéticos ligado a la escalada del conflicto en el Cercano Oriente”.
En el segmento de cereales, el índice alcanzó los 110,4 puntos, con una suba mensual de 1,5 %. El incremento se explicó por el alza de la mayoría de los granos, con excepción del arroz. El trigo lideró las subidas con un avance de 4,3 %, impulsado por el deterioro de las condiciones de cultivo en Estados Unidos y la previsión de menor superficie sembrada en Australia, aunque estas presiones fueron parcialmente compensadas por buenas condiciones en Europa y una oferta global aún holgada.
El maíz, en tanto, registró un aumento más moderado de 0,9 %, contenido por la abundante disponibilidad mundial, mientras que la cebada y el sorgo también mostraron incrementos. En contraste, el arroz cayó 3 % debido a la debilidad de la demanda de importaciones, la incidencia de las cosechas y la depreciación de monedas frente al dólar.
Uno de los principales motores del alza global fue el índice de aceites vegetales, que se elevó a 183,1 puntos, con un salto de 5,1 % mensual y de 13,2 % interanual. La FAO destacó que los precios internacionales del aceite de palma alcanzaron su nivel más alto desde mediados de 2022, impulsados por el encarecimiento del crudo y menores previsiones de producción en Malasia. También subieron los aceites de soja, girasol y colza, en un contexto de fuerte demanda y restricciones de oferta en algunas regiones.
En el mercado de la carne, el índice se ubicó en 127,7 puntos, con un aumento de 1,0 % mensual y de 8,0 % interanual. El repunte estuvo liderado por la carne de cerdo, especialmente en la Unión Europea, donde la demanda estacional impulsó los precios. También se registró una leve suba en la carne bovina, encabezada por Brasil ante una menor disponibilidad de ganado, mientras que los precios del ovino y las aves de corral retrocedieron.
Por su parte, el índice de productos lácteos alcanzó los 120,9 puntos, con una suba de 1,2 %, lo que representó el primer incremento desde julio de 2025. El avance respondió al encarecimiento de la leche en polvo y la mantequilla, en un contexto de menor oferta estacional en Oceanía, aunque el nivel general se mantuvo significativamente por debajo del registrado un año antes.
Finalmente, el índice del azúcar registró el mayor aumento entre los rubros, con un alza de 7,2 % hasta los 92,4 puntos, su nivel más alto desde noviembre de 2025. Según la FAO, el repunte estuvo asociado al incremento de los precios del petróleo, que incentiva la producción de etanol en Brasil, así como a las preocupaciones por el impacto del conflicto en el Cercano Oriente sobre los flujos comerciales globales. Sin embargo, la buena evolución de las cosechas en India y Tailandia contribuyó a moderar las presiones alcistas.
