ExxonMobil evalúa volver a operar en Venezuela y negocia acceso a campos petroleros
ExxonMobil Holdings Corp. mantiene conversaciones con el gobierno de Venezuela para evaluar su posible regreso al país, en momentos en que varias petroleras estadounidenses avanzan en acuerdos para retomar o ampliar sus operaciones en la nación con las mayores reservas probadas de crudo del mundo, informó Bloomberg.
Según personas familiarizadas con las negociaciones, ejecutivos de ExxonMobil viajaron a Caracas el martes por la noche para discutir el posible acceso a varios campos de crudo pesado. Las conversaciones se mantienen desde hace meses, aunque la compañía avanza con cautela debido a su experiencia previa en Venezuela y a los riesgos asociados con nuevas inversiones en el país, reseña Bloomberg.
Las fuentes, que solicitaron mantener su identidad en reserva por tratarse de negociaciones privadas, señalaron que ExxonMobil estaría interesada en recuperar el control de Petrovictoria y Petromonagas, dos grandes proyectos que operó en la Faja Petrolífera del Orinoco antes de su nacionalización durante el gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez.
La petrolera también analiza obtener derechos sobre otros dos campos ubicados en la región de Carabobo.
Un eventual retorno de ExxonMobil representaría un movimiento relevante dentro de los esfuerzos para reactivar la industria petrolera venezolana y recuperar parte de la producción perdida durante años de deterioro de la infraestructura, sanciones y falta de inversión.
La compañía cuenta con experiencia en la explotación de crudos pesados y actualmente mantiene una posición importante en Guyana, país vecino de Venezuela, donde desarrolla algunos de los proyectos petroleros de mayor crecimiento a escala mundial.
Pese al interés, todavía no existe un acuerdo definitivo y las conversaciones podrían no culminar en una inversión. De acuerdo con las fuentes citadas por Bloomberg, las negociaciones han sido intermitentes y se han visto afectadas por retrasos en las comunicaciones entre las partes.
La compañía abandonó Venezuela después de que el gobierno de Chávez nacionalizara sus activos petroleros. Por ello, un eventual regreso implicaría una nueva exposición a los riesgos políticos, regulatorios y económicos del país.
El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, afirmó en enero que Venezuela era entonces un lugar en el que la empresa consideraba que “no se puede invertir”. Sin embargo, también señaló que el país podría desarrollar condiciones favorables para atraer capital extranjero con el respaldo de Washington.
“Puede imaginar que volver a entrar por tercera vez requeriría algunos cambios bastante significativos”, dijo Woods durante una reunión con el presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca.
Meses después, el ejecutivo destacó que la experiencia de ExxonMobil con el crudo pesado de Canadá podría representar una ventaja para desarrollar recursos venezolanos de características similares.
Más petroleras regresan al país
El posible retorno de ExxonMobil ocurre mientras otras compañías internacionales amplían su presencia en Venezuela.
Chevron Corp., que mantuvo operaciones en el país incluso durante los periodos de nacionalizaciones y sanciones, anunció recientemente un acuerdo que contempla elevar su producción venezolana a más de 600.000 barriles diarios a comienzos de la década de 2030.
La inversión prevista ronda los 7.000 millones de dólares, aunque Chevron ha señalado que espera financiarla mediante el flujo de caja generado por sus operaciones actuales en Venezuela, sin aportar nuevo capital externo.
A esta estrategia se suman acuerdos anunciados por otras compañías, entre ellas Eni SpA, mientras que Continental Resources, propiedad del empresario Harold Hamm, comunicó esta semana un acuerdo para iniciar operaciones en Venezuela.
Para ExxonMobil, sin embargo, el eventual retorno plantea interrogantes adicionales sobre la estabilidad de las reformas fiscales y regulatorias implementadas para atraer inversión extranjera, así como sobre la continuidad de las políticas hacia el sector petrolero venezolano.
Por ahora, las conversaciones continúan sin que exista garantía de que la petrolera estadounidense concrete su regreso a la Faja del Orinoco.
