Explosión en superpetrolero en Ormuz marca una semana de incidentes
Un superpetrolero que transportaba más de dos millones de barriles de petróleo crudo fue protagonista de una explosión devastadora tras colisionar con una mina naval en el estrecho de Ormuz. Este incidente, ocurrido la noche del 17 de octubre de 2026, representa el quinto evento similar en la última semana, según la Guardia Revolucionaria iraní.
La Armada de la Guardia Revolucionaria informó que el buque, que intentaba navegar por una ruta no autorizada, sufrió una fuerte explosión y un incendio de grandes proporciones. "El superpetrolero chocó con una mina naval", detalló el comunicado, aunque la versión iraní aún no ha sido verificada de manera independiente.
El estado de la tripulación y el alcance del incendio permanecen en la incertidumbre. El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) y la organización de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) no emitieron comentarios inmediatos sobre el suceso.
La Guardia Revolucionaria también acusó al petrolero de haber apagado sus sistemas de posicionamiento y radar para eludir la detección, y arremetió contra el Ejército estadounidense, al que calificó de "contrabandista y terrorista". "El estrecho de Ormuz está cerrado y el destino de los buques que incumplan las normas iraníes será arder en el fuego de su confianza en el Ejército estadounidense", advirtió el cuerpo militar.
Este evento se suma a una serie de colisiones en el estrecho, donde las autoridades iraníes han reportado al menos cinco incidentes similares en una semana. La UKMTO, en su último informe, documentó 12 ataques contra embarcaciones en el mismo periodo, y desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, ha contabilizado 135 incidentes marítimos, con 114 de ellos resultando en daños a buques y 76 heridos o fallecidos en el mar.
El tráfico marítimo por el estrecho se encuentra aproximadamente un 70% por debajo de los niveles anteriores a la guerra, evidenciando las tensiones crecientes en esta vital ruta de comercio. Irán ha intensificado sus acciones, obstaculizando la navegación mediante amenazas y ataques, mientras Estados Unidos mantiene un bloqueo a los puertos y zonas costeras iraníes para privar al país de ingresos por exportaciones de petróleo.
La situación en el estrecho de Ormuz continúa siendo un punto caliente en el conflicto, donde cada incidente añade una nueva capa de complejidad a un escenario ya volátil.
