Exlíder de las FARC alerta sobre posible escalada de violencia tras declaraciones del presidente electo
El exlíder de la desaparecida guerrilla de las FARC, Rodrigo Londoño, conocido como "Timochenko", expresó su preocupación por el impacto que, a su juicio, podrían generar los discursos de confrontación política en Colombia, luego de las recientes declaraciones del presidente electo, Abelardo de la Espriella, quien anunció su intención de reformar aspectos centrales del acuerdo de paz firmado en 2016.
En declaraciones ofrecidas a la agencia AFP, Londoño aseguró que los "mensajes de odio" pueden contribuir al aumento de la violencia y llamó a preservar los espacios de diálogo entre los distintos sectores políticos del país.
El excomandante guerrillero informó que, junto a otros antiguos integrantes de las FARC que suscribieron el acuerdo de paz, envió una carta al presidente electo para reconocer su victoria en las elecciones y manifestar la disposición de los firmantes a mantener el compromiso con el proceso de paz.
"Creo que el diálogo es fundamental para conquistar la paz", afirmó Londoño, quien sostuvo que la sociedad colombiana debe apostar por el entendimiento pese a las diferencias políticas.
Las declaraciones surgen después de que De la Espriella calificara a Londoño como un "criminal de guerra" y asegurara que buscará desmantelar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), tribunal creado tras el acuerdo suscrito durante el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos.
El mandatario electo también ha manifestado su intención de poner fin a las negociaciones con las disidencias de las FARC y endurecer la ofensiva militar contra los grupos armados dedicados al narcotráfico.
Londoño recordó que desde la firma del acuerdo de paz han sido asesinados 492 excombatientes que se acogieron al proceso de reincorporación, según cifras de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas, y reiteró la necesidad de proteger los avances alcanzados durante la última década.
Aunque el presidente electo ha expresado su intención de modificar el sistema de justicia transicional, cualquier reforma a la JEP requeriría una reforma constitucional, la cual deberá ser debatida y aprobada por el nuevo Congreso colombiano, donde el partido de De la Espriella no cuenta con mayoría parlamentaria.
