Exiliados nicaragüenses piden a Trump aumentar la presión contra Ortega
Exiliados nicaragüenses solicitaron este viernes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incrementar la presión contra el mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, con el objetivo de propiciar una transición democrática en el país centroamericano.
La petición se produce después de que Ortega afirmara que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones”, declaración que generó nuevas críticas entre sectores de la oposición y organizaciones de nicaragüenses en el exilio.
Durante un encuentro con funcionarios estadounidenses en Miami, donde reside una importante comunidad nicaragüense, los exiliados plantearon que Washington utilice mayores herramientas de presión contra el Gobierno de Ortega.
Aida Carrión-Vanegas, presidenta de Nicaragüenses-Americanos Unidos por la República, pidió incluso una actuación contra Ortega similar a la emprendida por Trump contra Nicolás Maduro en Venezuela.
Que haya una extracción como hizo el presidente Donald Trump con Nicolás Maduro, que lo saque del poder para que pueda restablecer la democracia y la libertad en nuestro país”, declaró a EFE.
Piden sanciones y medidas contra el FSLN
Carrión-Vanegas indicó que organizaciones de exiliados enviaron una carta a Trump, así como a senadores y congresistas estadounidenses, en la que solicitan utilizar “todos los instrumentos jurídicos” disponibles para aumentar la presión sobre el Gobierno nicaragüense y propiciar la convocatoria de elecciones libres.
Entre las propuestas figura imponer nuevas sanciones contra funcionarios y militares, además de declarar como organización terrorista al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
También solicitaron reactivar la denominada Nica Act, legislación estadounidense aprobada en 2018 que estableció mecanismos para aumentar la presión sobre el Gobierno de Ortega y sancionar a funcionarios nicaragüenses.
En este momento es la única esperanza que tenemos los nicaragüenses con la Administración Trump”, afirmó Carrión-Vanegas, quien consideró que la actual coyuntura representa una oportunidad para impulsar cambios políticos en Nicaragua.
La dirigente recordó además el caso de su hermana, Dina Alexandra Carrión, asesinada en 2010. La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a Nicaragua en 2025 por deficiencias en la investigación de ese caso.
Las organizaciones de exiliados esperan que la Administración Trump evalúe sus peticiones y adopte nuevas medidas de presión sobre Ortega y Murillo ante el cierre de espacios electorales y políticos en Nicaragua.
