Exfiscal y policías en prisión por secuestros extorsivos en Chile
El Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago ha tomado una decisión contundente al dejar en prisión preventiva a los últimos cuatro acusados de pertenecer a una banda dedicada a los secuestros extorsivos. Entre los implicados se encuentran tres detectives activos de la Policía de Investigaciones (PDI) y el conocido exfiscal Vinko Fodich.
Los acusados son el subcomisario Pablo Gajardo Romo, junto a tres civiles. Estos se suman a Fodich, al inspector Rodrigo Navarrete Umaña y al agente Sebastián Gajardo, quienes fueron formalizados el viernes pasado y también se encuentran en prisión preventiva por los mismos delitos: secuestro extorsivo, asociación ilícita, extorsión y tenencia ilegal de armas.
El juez Mario Cayul argumentó que los involucrados representan un peligro para la sociedad y que su libertad podría entorpecer las indagatorias en curso, las cuales deberán concluir en un plazo de 150 días bajo la dirección de la Fiscalía Supraterritorial y el Departamento de Asuntos Internos de la PDI.
No es la primera vez que Fodich se enfrenta a la justicia; de hecho, actualmente está bajo investigación por lavado de activos, tras ser vinculado como socio de una casa de cambios creada por un empresario chino. Además, se desempeñaba como defensor de miembros del Clan Chen, quienes se encuentran recluidos en la cárcel de alta seguridad de Talca.
El exfiscal, quien fue fiscal adjunto en Curicó y Santiago entre 2001 y 2010, es recordado por casos notorios como el de María del Pilar Pérez López, conocida como “La Quintrala de Providencia”, y tuvo posiciones en la cartera de Seguridad Pública y en la Subsecretaría de Prevención del Delito.
En un incidente de 2024, Fodich chocó bajo la influencia del alcohol en Providencia, dejando a dos personas gravemente heridas, lo que resultó en su formalización y arresto domiciliario nocturno.
Las víctimas de la banda eran ciudadanos chinos, vinculados al Clan Chen, una red internacional que se dedicaba a estafar a estadounidenses desde Chile. Este grupo ya había sido parcialmente desarticulado en enero de 2026 tras un aviso del FBI.
Los detectives, quienes pertenecen a la brigada criminal Bicrim de La Pintana, engañaban a sus víctimas llevándolas a lugares acondicionados que simulaban ser cuarteles de la PDI. En esos momentos críticos, aparecía Fodich, quien aprovechaba su posición de confianza para simular ayudar a los secuestrados, recomendándoles pagar las exorbitantes sumas de dinero exigidas por la banda.
