¿Es Marco Rubio un gobernador de Venezuela? Este es el poder que le otorgó Trump
El presidente de EE. UU., Donald Trump, dio más poder al secretario de Estado Marco Rubio en la gestión de los fondos destinados a la reconstrucción de Venezuela.
Y la decisión viene dada por el temor de que la administración chavista, ahora en manos de Delcy Rodríguez, logre sobrevivir e incluso eludir el bloqueo económico impulsado por Washington.
El movimiento político se concretó en el decreto ejecutivo del 9 de enero, que busca garantizar que los ingresos de la venta de recursos venezolanos queden bajo custodia estadounidense. Y además están blindados ante cualquier intento de embargo o cobro de deudas por acreedores que prestaron cantidades ingentes de dólares al Gobierno de Maduro.
Lo que resentiría ahora a la propia cúpula de Miraflores es que Donald Trump ha ordenado que tales recursos solo sean utilizados bajo las instrucciones de Rubio. Rodríguez queda así fuera de la administración de un solo dólar, así lo manifestaron funcionarios de la Casa Blanca a la prensa internacional.
Se abren líneas de análisis de este contexto y vale preguntarse ¿deja de ser Venezuela una colonia cubana para convertirse en una especie de nueva colonia administrativa norteamericana?
Trump, en su matiz provocador, publicó una imagen del mapa de Venezuela con la bandera de Estados Unidos. El post se hizo viral y avivó el debate sobre si existiría una posibilidad cierta de que Venezuela comenzara a comportarse como un Estado más de la Unión, no tanto en la formalidad, sino por la forma de tutelaje que ya se nota, no ya desde la Habana, sino desde el propio Salón Oval.
"Jocosidad popular"
El politólogo y experto en opinión pública, Julio Urribarri, dice que las intenciones de Trump por hacerse del control de Venezuela forman parte de "un sistema de rumores, que no tienen consonancia con la realidad que se vive en el país".
Destaca que es poco probable que la administración Trump tome muy en serio la idea de anexar a Venezuela como un estado más de la nación norteamericana y aclara que las informaciones que han salido a raíz de este asunto se podrían interpretar como un acto de "jocosidad popular".
Esto forma parte de ese desconcierto que vive Venezuela, de personas que piensan que vamos a ser colonia de EE. UU. como lo es Puerto Rico, y no creo que haya que darle una mayor seriedad a eso porque Venezuela es un pueblo soberano", explica.
Sobre la imagen publicada por el mandatario estadounidense donde se muestra a Venezuela como un estado más de EE. UU., el politólogo advierte que cualquier persona que tenga un dispositivo móvil puede escribir lo que quiere, generando una carga subjetiva que puede maquillar una mentira hasta convertirla en verdad.
Vale destacar que Trump acostumbra a publicar contenido generado por IA. Recientemente difundía los vídeos de Gaza reconstruida al estilo trumpista con rascacielos, estatuas de oro y turismo colonizando aquella franja destruida.
Hoy en día, si la inteligencia artificial o cualquier herramienta digital no se usa bien, puede generar en la población una neurosis colectiva entre los venezolanos, quienes somos susceptibles de manipulación por estas herramientas que trajo consigo la era digital", aclara.
La Doctrina Monroe
En la misma línea, el profesor universitario, Jorge Morán, menciona que Trump es un personaje inescrutable, motivo por el cual no se sabe con exactitud cuándo va en serio o cuándo simplemente está provocando.
Seguramente ese tipo de cosas (lo del mapa de EE. UU. sobre casi toda América) está dirigido a su público o a parte de él, pero también tiene que ver con el corolario Trump de la doctrina Monroe, que se traduce, simplificando mucho, en que "América toda está bajo el control de EE. UU.", menciona.
Morán destaca que la intervención en Venezuela, las amenazas a Gustavo Petro, a México, Cuba, Nicaragua y el despliegue militar en el Caribe le dio a Trump el mismo impulso que tuvieron figuras como Milei en Argentina y Nasry Asfura en Honduras. "Es parte de la estrategia que desarrolla para cumplir su interpretación de la Doctrina Monroe".
Respecto a la designación de Marco Rubio como "Gobernador de Venezuela", el politólogo aclara que este pronunciamiento de Trump es parte de sus provocaciones y tiene que ver con que Rubio, como secretario de Estado y conocedor de América Latina, es el principal responsable de su gobierno con respecto a Venezuela.
Asimismo, el experto ve como una opción poco probable el supuesto interés de EE. UU. en anexar a Venezuela como el estado 51 de la nación norteamericana.
¿Venezuela como colonia de Estados Unidos? No lo creo; lo que sí se puede intuir es que hay un evidente cambio de 180° en la relación entre Venezuela y EE. UU., cimentada en el negocio petrolero", sentencia.
"Venezuela no acepta órdenes”
Por su parte, la presidenta interina Delcy Rodriguez ha sido muy enfática en asegurar que el país “no acepta órdenes de ningún factor externo” y defendió la legitimidad de su gobierno frente a declaraciones de autoridades estadounidenses.
La mandataria encargada hizo un llamado al Gobierno de Estados Unidos para que se abstenga de interferir en los asuntos internos del país, afirmando: “¡Ya basta de órdenes de Washington!”
Asimismo, Rodriguez agregó que las amenazas personales que ha recibido desde que asumió el cargo no la intimidarán.
No tenemos miedo, tampoco tenemos miedo a relaciones con los Estados Unidos, pero deben ser de respeto, de respeto a la legalidad internacional y al respeto humano mínimo”, afirmó, según declaraciones difundidas por medios locales.
La mandataria encargada insistió en que los desacuerdos políticos deben resolverse “por la política con P mayúscula y con V de Venezuela”, subrayando que es tiempo de dejar atrás “órdenes de Washington” que, según ella, han pretendido influir en las decisiones internas del país.
Rodríguez también reiteró su invitación a construir un diálogo inclusivo que reúna tanto a quienes coinciden con su gestión como a sectores con diferentes posiciones, con el objetivo de obtener resultados concretos e inmediatos en beneficio de la población.
Voces desde el Senado
Actualmente, la administración de Trump contempla la venta de hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano, generando una considerable presión en el Capitolio, especialmente entre los republicanos de Florida, quienes han manifestado su preocupación sobre que la venta de crudo continúe mientras Rodríguez esté en el poder.
Legisladores como Mario Díaz-Balart han expresado serias inquietudes sobre el historial de corrupción de Rodríguez y han exigido mayor supervisión sobre cómo serán utilizados estos fondos. Otros, como María Elvira Salazar, han subrayado la necesidad de que el control de estas inversiones permanezca en manos estadounidenses para asegurar que el dinero no beneficie a la administración.
El enfoque del decreto se centra en garantizar que los ingresos por crudo sean utilizados para fines gubernamentales y diplomáticos, buscando atraer inversión de grandes empresas petroleras estadounidenses y estabilizar un país que posee las mayores reservas de petróleo del mundo. Así, la administración Trump se posiciona en un delicado equilibrio en su estrategia energética respecto a Venezuela.
