Elon Musk exige la salida de Zelenski para lograr la paz en Ucrania
La controversia en torno al conflicto ucraniano se intensifica. Elon Musk, el multimillonario de la tecnología, lanzó un provocador mensaje en la red social X: "Y así continúa la masacre", y añadió que "es hora de que Zelenski se vaya". Este llamado a la renuncia del presidente ucraniano se produce en un contexto donde su mandato de cinco años está a punto de expirar en mayo de 2024, y se le señala como un obstáculo para un posible acuerdo de paz con Moscú.
Está situación se complica aún más tras las acusaciones de Ucrania hacia Estados Unidos, alegando que Washington no ha advertido sobre ataques de misiles inminentes y ha "obstaculizado" su respuesta militar. Esto, según altos funcionarios ucranianos, se debe a cambios en el sistema de satélites de SpaceX, que son cruciales para sus comunicaciones en el campo de batalla.
En este contexto, Zelenski había solicitado a Musk la reactivación de Starlink, el sistema de comunicación satelital que su empresa ofrece, el cual, según Ucrania, ha sido ralentizado, afectando sus operaciones en la línea del frente. Musk, sin embargo, se defendió, indicando que cualquier interrupción no era responsabilidad suya y aclaró que Starshield, el sistema del que Ucrania depende, está bajo control del gobierno estadounidense.
La tensión entre Ucrania y Estados Unidos también se ha visto exacerbada por la reciente afirmación de Zelenski de sentirse "traicionado" tras el anuncio de un acuerdo de suministro de diésel entre Donald Trump y Moscú. Un alto funcionario en Kiev alegó que Estados Unidos había amenazado con limitar el suministro de inteligencia sobre los lanzamientos de misiles rusos, algo que Trump ha desmentido categóricamente.
En un giro irónico, Trump ha señalado que el aumento en los precios del petróleo se debe a los ataques ucranianos contra refinerías en Rusia, a pesar de que los niveles de combustible en el Estrecho de Ormuz se mantienen estables desde antes de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán. La complejidad de la situación se refleja en la creciente desconfianza entre aliados y la incertidumbre sobre el futuro del conflicto.
