El Salvador condena ataques hutíes en aeropuertos saudíes
El pasado sábado, la violencia de los insurgentes chiíes hutíes de Yemen se hizo eco en el ámbito internacional al atacar las instalaciones de los aeropuertos de Riad y Abha, en Arabia Saudita, dejando un saldo devastador de al menos doce muertos, entre ellos cuatro saudíes y un estadounidense, y más de 309 heridos. En respuesta a estos actos, el Gobierno de El Salvador no tardó en condenar los ataques.
La Cancillería salvadoreña emitió un comunicado este lunes, expresando sus "más sinceras condolencias a las familias de las víctimas" y deseando una "pronta y plena recuperación a las personas heridas en estos lamentables ataques". La administración del presidente Nayib Bukele se mostró firme en su apoyo al Reino saudí, reafirmando los "fuertes lazos de amistad que unen a ambas naciones".
Estos recientes ataques son parte de una escalada de violencia que comenzó el 7 de octubre, cuando los rebeldes hutíes lanzaron ofensivas contra los aeropuertos internacionales, resultando en tres muertos y una treintena de heridos de diversas nacionalidades. Las acciones han sido condenadas por varios países árabes, que consideran estas agresiones como una amenaza a la seguridad de los pasajeros y del personal aeroportuario, además de poner en riesgo la estabilidad regional.
Los hutíes, respaldados por Irán, justifican sus ataques como represalias a los bombardeos previos de Arabia Saudita en Yemen, donde Riyadh ha intervenido militarmente desde 2015, tras la toma de Saná por parte de los insurgentes a finales de 2014. Este conflicto ha dejado un rastro de destrucción y sufrimiento, exacerbando la crisis humanitaria en la región.
Mientras tanto, el eco de los ataques sigue resonando en la comunidad internacional, que observa con preocupación el desenlace de esta confrontación que no solo afecta a los involucrados directamente, sino que también tiene repercusiones en la paz y la seguridad global.
