El Niño podría alterar el invierno en EEUU y llevar más lluvias al sur
El fenómeno de El Niño se fortalece con rapidez y podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados, con posibles efectos importantes sobre las condiciones meteorológicas de Estados Unidos durante el próximo invierno.
Caracterizado por un calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, El Niño modifica la circulación atmosférica y puede alterar los patrones de temperatura y precipitaciones en distintas regiones del planeta.
Pronósticos citados en el reporte apuntan a que el fenómeno podría alcanzar la categoría de "súper El Niño" en octubre, mientras que existe cerca de un 70 % de probabilidad de que para finales de año se convierta en el episodio más fuerte registrado.
Nat Johnson, meteorólogo del Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), calificó el escenario como "algo muy inusual", aunque aclaró que una intensidad histórica no implica necesariamente impactos meteorológicos de la misma magnitud.
¿Qué efectos tendría en EEUU?
Durante los episodios de El Niño, la corriente en chorro suele desplazarse hacia el sur, modificando la trayectoria habitual de las tormentas que atraviesan Estados Unidos.
Bajo este patrón, el sur del país tiende a registrar condiciones más húmedas y frescas, mientras que buena parte del norte puede experimentar temperaturas superiores al promedio y menos precipitaciones.
En el sureste y algunas zonas de las llanuras del sur también aumentan las posibilidades de nieve, aguanieve y lluvia helada, aunque la intensidad de estos eventos dependerá de las temperaturas que finalmente se registren durante el invierno.
Florida, por su parte, podría enfrentar un mayor riesgo de tormentas eléctricas fuertes, mientras que otras áreas de la costa del Golfo podrían presentar una actividad inferior a la habitual, según Michael Tippett, científico climático de la Universidad de Columbia.
Pronósticos apuntan a un invierno más cálido en el norte
Aunque todavía faltan meses para el invierno, las primeras proyecciones del Centro de Predicción Climática de la NOAA para diciembre, enero y febrero ya muestran señales compatibles con un episodio de El Niño.
Las mayores probabilidades de temperaturas por encima del promedio se concentran en la franja norte, desde el noroeste del Pacífico hasta el Medio Oeste. El escenario podría extenderse a más de la mitad de los 48 estados contiguos.
Sin embargo, los especialistas advierten que El Niño no sería el único factor responsable del aumento de las temperaturas. El calentamiento global provocado por las emisiones de combustibles fósiles también está modificando las condiciones invernales del país.
En cuanto a las precipitaciones, se prevé un ambiente más húmedo de lo habitual en amplias zonas, especialmente en el sur de California, los estados del sur y sectores de la costa este. Por ahora, las señales más claras se concentran en el sureste.
Por el contrario, parte de la región norte podría presentar condiciones más secas y cálidas, una combinación que reduce las posibilidades de acumulación de nieve.
Investigaciones de Climate Central citadas en el informe señalan que las nevadas anuales han disminuido en casi dos tercios del territorio estadounidense desde 1970, una tendencia relacionada también con el calentamiento del clima.
Aunque el comportamiento exacto del invierno todavía puede variar, El Niño aparece desde ahora como uno de los principales factores que podrían definir las condiciones meteorológicas en EEUU, junto con la tendencia general de calentamiento del planeta.
