El huracán Isaías se degrada: azota el Golfo de México y deja estragos en Florida
Isaías ha dejado su huella devastadora en el Golfo de México, tocando tierra como un huracán de categoría 2 en la costa de Estados Unidos. La tormenta impactó cerca de la popular localidad turística de Destin, Florida, el pasado viernes por la noche, con vientos máximos sostenidos de 165 km/h. Aunque el fenómeno meteorológico se ha degradado a ciclón postropical, su poder destructivo continúa, con lluvias intensas que se extienden tierra adentro.
Desde su llegada, Isaías ha causado fuertes lluvias, caída de árboles, calles bloqueadas por escombros y farolas destrozadas. La situación se agrava con más de 512.000 clientes sin electricidad en Florida y en Alabama, según reportes de medios locales.
En respuesta a la emergencia, el estado de Florida declaró el estado de emergencia en veintisiete condados y movilizó a unos 5.000 miembros de la Guardia Nacional para apoyar las labores de rescate y respuesta. Varias localidades han ordenado evacuaciones en áreas vulnerables, mientras que las autoridades advierten sobre posibles interrupciones prolongadas del suministro eléctrico y problemas en las infraestructuras.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) ha emitido alertas sobre una marejada ciclónica potencialmente mortal en la costa del Golfo de México, así como sobre inundaciones repentinas a medida que las condiciones del huracán se desplazan tierra adentro. Aunque se prevé que Isaías se debilite, las lluvias intensas, las inundaciones y el riesgo de tornados podrían extenderse durante el fin de semana a otras zonas del sureste de Estados Unidos.
Antes de tocar tierra, Isaías había alcanzado la categoría 3, pero llegó a la costa tras perder parte de su intensidad. Sin embargo, el impacto en la región es palpable y las autoridades siguen en alerta ante la posibilidad de más daños.
