EE. UU. endurece política migratoria: Personas indocumentadas podrían enfrentar detenciones sin opción a fianza
Los inmigrantes que ingresen de forma irregular a Estados Unidos podrían enfrentar detenciones indefinidas sin posibilidad de fianza, según una nueva política impulsada por la administración del expresidente Donald Trump. Un memorando del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), obtenido por The Washington Post, establece que millones de personas quedarían excluidas de solicitar audiencias de libertad bajo fianza mientras tramitan sus casos ante tribunales migratorios.
El documento, fechado el 8 de julio y firmado por Todd M. Lyons, director interino del ICE, señala que tras una revisión legal conjunta entre los Departamentos de Seguridad Nacional y Justicia, se determinó que los migrantes que ingresaron ilegalmente “no pueden ser liberados de la custodia del ICE”. Solo en situaciones excepcionales se concedería la libertad bajo palabra (parole), decisión que quedará bajo discreción de un oficial migratorio, y no de un juez.
Hasta ahora, la mayoría de los inmigrantes podían solicitar una audiencia de fianza, salvo aquellos condenados por delitos graves como asesinato. Sin embargo, Lyons reconoció que esta política probablemente enfrentará desafíos judiciales e instó a los fiscales a presentar argumentos para prolongar la detención de migrantes durante sus procesos legales.
La medida coincide con la aprobación en el Congreso de una ambiciosa reforma fiscal promovida por Trump, que asigna 45.000 millones de dólares al ICE para ampliar su infraestructura y operaciones. Estos fondos permitirán duplicar la capacidad diaria de detención, pasando de las actuales 56.000 personas a 100.000 detenidos por día, alineándose con el objetivo presidencial de deportar un millón de migrantes en su primer año de gobierno.
Antes de esta inyección presupuestaria, los más de 200 centros de detención en el país ya operaban por encima de su capacidad. Diversas organizaciones de derechos humanos han alertado sobre el deterioro de las condiciones en estas instalaciones, donde al menos 11 personas han muerto en lo que va de año.
Para cumplir las nuevas metas, se han reabierto cárceles cerradas durante la administración Biden y se han habilitado centros temporales como “Alligator Alcatraz”, una prisión improvisada en los Everglades de Florida, levantada en menos de dos semanas. Desde su apertura a principios de julio, han surgido denuncias sobre condiciones precarias, incluyendo escasez de agua y electricidad.
La nueva política ya empieza a sentirse: The Washington Post reporta que en más de una docena de tribunales migratorios, incluidos los de Nueva York, Virginia, Oregón, Carolina del Norte, Ohio y Georgia, se están negando audiencias de fianza a inmigrantes, lo que anticipa un fuerte incremento en la población detenida en las próximas semanas.
