Venezolano es detenido por ICE después de acercarse al hotel donde se hospedaba Trump
Lo que debía ser una celebración especial terminó convirtiéndose en una pesadilla para Bryan José Rojas Galofre, un ciudadano venezolano de 33 años que pasó más de tres meses bajo custodia migratoria en Estados Unidos tras intentar sorprender a su esposa durante un viaje a Miami.
Según informó Telemundo, Rojas Galofre y su esposa, Socorro Zaragosa, ciudadana estadounidense, viajaron por carretera desde Wisconsin hasta el sur de Florida en enero de 2025 para celebrar sus primeros meses de matrimonio y disfrutar de unos días de descanso.
Como parte de la sorpresa, el venezolano reservó una estadía en el Trump National Doral Miami, un complejo vinculado al presidente Donald Trump. La pareja también esperaba tener la oportunidad de verlo en persona luego de conocer que asistiría a un evento de legisladores republicanos programado en el lugar.
“Fue más por cuestiones del hotel, para sorprenderla a ella por nuestra luna de miel. Y como el presidente estaba ahí, para mí iba a ser solamente saludarlo”, relató Rojas durante una entrevista con Telemundo.
Sin embargo, la visita tomó un rumbo inesperado. Al acercarse a las instalaciones, la pareja fue interceptada por agentes de seguridad desplegados en el recinto debido a los protocolos especiales activados por la presencia presidencial.
Rojas, quien se encontraba en proceso de asilo y residía legalmente en Wisconsin, fue detenido y posteriormente trasladado a un centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Allí permaneció recluido durante más de 90 días mientras sus abogados gestionaban su liberación.
El venezolano aseguró que antes de acercarse al hotel consideró que no existirían inconvenientes legales, especialmente porque su esposa es ciudadana estadounidense.
Tras recuperar la libertad, enfrenta un escenario complejo. De acuerdo con su testimonio, su permiso de trabajo y licencia de conducir vencieron durante el proceso, y hasta ahora no ha logrado renovarlos.
Además, los gastos legales, el pago de la fianza y otros costos asociados al caso han afectado gravemente las finanzas familiares. Para cubrir los compromisos económicos, la familia tuvo que utilizar sus ahorros, vender propiedades y asumir deudas que superan los 80.000 dólares.
Estoy en un limbo migratorio que no se lo deseo a nadie. No sé cuántas personas estén así, que hayan pagado una fianza, que no tienen antecedentes y que han trabajado y pagado impuestos, pero aun así no tienen una forma estable de vivir”, expresó.
Actualmente, Rojas Galofre continúa a la espera de una resolución que le permita regularizar su situación migratoria y recuperar la estabilidad económica de su familia.
