De la Espriella anuncia operación militar contra disidencias de las FARC en Guaviare
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció una nueva operación militar contra disidencias de las FARC en el departamento de Guaviare, en el sur del país.
El mandatario informó que durante la noche del domingo fue bombardeado un campamento señalado como perteneciente al Frente Carolina Ramírez, bajo el mando de alias “Iván Mordisco”.
De acuerdo con el balance preliminar divulgado por De la Espriella, ocho integrantes del grupo armado murieron, tres fueron capturados y dos menores de edad fueron recuperados por las Fuerzas Militares.
La operación, denominada “Azarías”, se desarrolló en la vereda Lagos del Dorado, municipio de Miraflores.
Buscan confirmar paradero de alias “El Tigre”
Las autoridades señalan a alias “El Tigre” o “Pintado” como uno de los principales cabecillas de la estructura. Según el mandatario, el guerrillero es requerido por Interpol mediante una notificación roja.
De la Espriella indicó que se investiga si “El Tigre” se encuentra entre los combatientes fallecidos, aunque aclaró que su muerte solo será confirmada una vez concluya el proceso de identificación.
El señalado cabecilla es acusado de dirigir acciones armadas en Guaviare, Amazonas, Putumayo y Caquetá, además de ataques contra unidades militares y reclutamiento de menores de edad.
Mientras tanto, el Ejército mantiene otras operaciones en la zona.
Gobierno endurece política de seguridad
El anuncio ocurre pocos días después de otro bombardeo en Guaviare que dejó diez muertos y en el que Medicina Legal confirmó la presencia de tres menores de edad entre las víctimas.
Desde su llegada al poder el 7 de agosto, De la Espriella ha planteado un cambio en la política de seguridad frente a los grupos armados, con mayor énfasis en las operaciones militares.
El domingo, el mandatario anunció además el fin de las conversaciones iniciadas durante el gobierno de Gustavo Petro con tres grupos armados ilegales, al considerar que no existía una voluntad verificable de alcanzar acuerdos de paz.
De la Espriella sostuvo que las negociaciones no se justificarían mientras las organizaciones no demuestren disposición para la paz, la reinserción a la vida civil o el sometimiento a la justicia.
