Cuba empieza a cerrar hoteles y reubicar turistas ante el desabastecimiento de combustible
A raíz de la creciente escasez de combustible, el gobierno cubano ha comenzado a cerrar algunos hoteles y a reubicar a los turistas a otras instalaciones turísticas. La medida forma parte de un plan de emergencia que busca reducir el consumo energético en medio de la grave crisis económica y energética que atraviesa el país.
Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro de Cuba, explicó en un programa de la televisión estatal que el gobierno está implementando un plan para “compactar” la infraestructura turística, optimizando los recursos disponibles durante la temporada alta. Los primeros centros afectados por estas medidas están en destinos populares como Varadero y los cayos del norte de la isla.
El turismo en Cuba, que históricamente ha sido uno de los pilares de la economía, sigue en declive. En 2025, el número de turistas internacionales llegó a su nivel más bajo en más de 20 años, con apenas 1,8 millones de visitantes.
Este retroceso no es reciente, ya que el sector ha venido enfrentando caídas constantes desde 2018, producto de las sanciones impuestas por Estados Unidos, la crisis interna y las limitaciones derivadas de la pandemia. Aunque el turismo sigue siendo fundamental para la economía de la isla, su capacidad de recuperación parece ser cada vez más incierta.
La crisis energética cubana, que comenzó a intensificarse en 2024 debido a fallas recurrentes en las plantas termoeléctricas y la falta de combustibles, se ha visto agravada por las sanciones de Estados Unidos. Para enfrentar esta situación, el gobierno cubano ha adoptado medidas extremas, como el racionamiento de combustible y el fomento del teletrabajo.
Además, se han implementado clases semipresenciales en las universidades. El presidente Miguel Díaz-Canel recordó que este tipo de medidas se aplicaron durante el llamado "Período Especial" en los años 90, cuando la isla vivió una crisis económica similar tras la caída del bloque soviético.
