China ordena a refinerías mantener producción pese a crisis petrolera global
Las autoridades de China han intensificado su presión sobre las refinerías privadas para que mantengan sus niveles de producción pese al complejo escenario energético global generado por la guerra en Oriente Medio.
De acuerdo con información publicada por Bloomberg, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (Cndr) sostuvo reuniones con ejecutivos del sector para dejar claro que la prioridad es garantizar el suministro interno de combustibles, incluso si esto implica operar con pérdidas.
La medida responde al impacto directo del conflicto en el comercio internacional de crudo, especialmente por las interrupciones en rutas clave como el estrecho de Ormuz, vital para el flujo energético mundial.
Según las fuentes citadas, las refinerías que reduzcan su producción podrían enfrentar sanciones indirectas, como la disminución de sus cuotas de importación en el futuro.
El contexto es particularmente adverso para las refinerías independientes, conocidas como “teteras”, que tradicionalmente han dependido de petróleo con descuento proveniente de países como Irán, Rusia y Venezuela. Sin embargo, cambios recientes en las sanciones internacionales han reducido esas ventajas, elevando sus costos operativos.
La situación ya ha comenzado a reflejarse en los niveles de actividad. Datos del sector indican que estas refinerías han reducido significativamente su utilización, afectadas por márgenes cada vez más estrechos y un entorno de alta volatilidad.
En paralelo, el conflicto ha impulsado los precios internacionales del petróleo, que han superado los 100 dólares por barril en medio de restricciones en la oferta y tensiones geopolíticas.
Ante este panorama, el gobierno chino busca evitar un desabastecimiento interno y contener el impacto económico sobre la población, en medio de una de las mayores tensiones recientes en los mercados energéticos globales.
