Chile expulsa a 2 mil migrantes en 2023, la mayoría por ingreso irregular
El gobierno del presidente chileno José Antonio Kast ha comenzado a implementar una política más agresiva en materia de migración, expulsando a 2 mil extranjeros en lo que va del año. Este viernes, un vuelo con 75 migrantes en situación irregular despegó, marcando la undécima deportación desde que Kast asumió el poder en marzo.
De acuerdo con las autoridades, entre los deportados se encuentran 50 colombianos, 14 peruanos y 11 dominicanos. De este total, 1.704 expulsiones han ocurrido bajo la actual administración, lo que refleja un claro enfoque en la regularización de la inmigración.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, anunció que en la región de Tarapacá, específicamente en la ciudad de Iquique, se encuentra un vuelo chárter con los 75 extranjeros irregulares que serán expulsados en las próximas horas. De estos, 69 expulsiones son administrativas por ingreso irregular, mientras que seis son judiciales, vinculadas a delitos graves como tráfico de drogas, robo con violencia, tenencia ilegal de armas y violación de menor de 14 años.
En un contexto donde casi el 90% de las expulsiones en 2023 han sido administrativas, el gobierno se prepara para un aumento en las deportaciones tras la aprobación de una nueva ley que agiliza los trámites. Esta legislación permite a la policía ingresar a domicilios para aprehender a personas con órdenes de expulsión.
El director nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, indicó que las expulsiones se llevarán a cabo a diario mediante vuelos comerciales, gracias a un aumento en el presupuesto que se ejecutó en agosto, sumando 1,7 millones de dólares (equivalente a mil 760 millones de pesos chilenos) para apoyar esta iniciativa.
Actualmente, más de 330 mil extranjeros se encuentran en situación irregular en Chile, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Además, se estima que hay más de 75 mil órdenes de expulsión pendientes, de las cuales cerca de la mitad corresponden a ciudadanos venezolanos. Sin embargo, la salida forzada de estos migrantes ha sido obstaculizada por la ruptura de relaciones entre Chile y Venezuela en 2024, y aunque se anunció el restablecimiento de las relaciones consulares en agosto, no ha habido avances concretos en este tema.
