Brote de salmonela en Vitoria desata alerta internacional por huevos contaminados
La alarma se ha encendido en Europa tras un brote de salmonela que ha dejado a 13 personas intoxicadas en un bar de Vitoria, donde se consumieron tortillas elaboradas con huevos contaminados. De los afectados, tres requirieron hospitalización debido a la severidad de los síntomas, aunque ya han sido dados de alta, según el Departamento de Salud del Gobierno Vasco.
El incidente, que ocurrió el 14 de septiembre, ha trascendido las fronteras españolas, llevando a la Unión Europea a emitir una alerta de seguridad alimentaria de carácter internacional. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) investiga el origen de los huevos, que provienen de una explotación avícola en Mainar, Zaragoza, donde se han detectado casos de Salmonella Enteritidis.
Las autoridades sanitarias han actuado rápidamente. Tras el brote, el Gobierno Vasco comunicó la situación a las autoridades nacionales y al Gobierno de Aragón. Inspecciones en el bar afectado resultaron en la retirada de las tortillas y el reemplazo de los huevos frescos por huevo líquido pasteurizado, medida que sigue vigente más de un mes después del incidente.
La granja en cuestión, que alberga a 900.000 gallinas ponedoras, sigue bajo investigación. Aunque los análisis iniciales no han detectado salmonela en los huevos, sí se ha confirmado su presencia en las heces de las gallinas de una de las naves. Por ello, se han inmovilizado preventivamente todos los huevos de esa nave.
El Gobierno de Aragón ha indicado que se están realizando análisis en toda la explotación y que se reunirán con el Ministerio de Agricultura para definir las medidas a tomar, que podrían incluir el sacrificio de aves afectadas, aunque aún no se ha tomado una decisión al respecto.
La situación ha llevado al Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea a clasificar la alerta como "grave", lo que implica un alto riesgo para la salud pública. Los huevos contaminados se habían distribuido no solo en España, sino también en Portugal y Francia, aunque la magnitud exacta de la distribución sigue siendo incierta.
La falta de información específica sobre las marcas y lotes de los huevos contaminados ha generado críticas de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que exige mayor transparencia. La OCU ha denunciado que la información disponible para los consumidores es "muy limitada" y ha instado a la AESAN a identificar rápidamente los productos implicados.
Este brote no es un caso aislado; es el segundo en tres meses relacionado con huevos de Aragón en el País Vasco. En agosto, 29 personas se intoxicaron en Éibar tras consumir tortillas, lo que plantea preocupaciones sobre un posible aumento en la incidencia de salmonelosis en los últimos años.
Las autoridades sanitarias están en alerta ante la posibilidad de que una nueva cepa de la bacteria esté detrás del aumento de casos, aunque, por el momento, no hay evidencia que lo confirme. La salmonelosis se transmite principalmente a través de alimentos contaminados, siendo los huevos uno de los productos más riesgosos, especialmente si se consumen crudos o poco cocidos.
Para prevenir intoxicaciones, la OCU recomienda cocinar los huevos a una temperatura mínima de 75 grados y evitar el consumo de preparaciones que incluyan huevo crudo. En caso de síntomas compatibles con la salmonelosis, se aconseja acudir al médico.
