Brote de ébola en Congo alcanza 598 casos y se extiende a tres provincias
Las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) informaron que el brote de ébola registrado en el este del país desde el pasado 15 de mayo suma ya 598 casos confirmados y 115 muertes, lo que mantiene la alerta por una transmisión sostenida del virus en las comunidades afectadas.
El Ministerio de Comunicación congoleño, a través de un mensaje difundido en la red social X, insistió en la necesidad de reforzar las medidas de prevención, incluyendo la notificación temprana de síntomas, el lavado frecuente de manos, el aislamiento de casos sospechosos y el cumplimiento de protocolos de entierros seguros.
Los datos actualizados corresponden al corte realizado hasta este lunes e incluyen 48 nuevos contagios detectados en las últimas 24 horas previas al informe
Según el balance oficial, actualmente 297 personas permanecen hospitalizadas o en aislamiento, mientras que el número de pacientes recuperados asciende a 22, tras sumarse tres nuevas altas.
El brote afecta a 25 zonas de salud distribuidas en tres provincias del país, sobre un total de 104 áreas monitoreadas. La provincia de Ituri continúa siendo el epicentro con 563 casos, seguida por Kivu del Norte con 32 y Kivu del Sur con tres.
Las autoridades sanitarias indicaron además que el 56,3 % de los contactos identificados han podido ser rastreados, una cifra inferior al 64,4 % reportado en el informe previo, lo que refleja variaciones en el seguimiento epidemiológico.
La tasa de letalidad del brote se ubica actualmente en 19,2 %, según el balance oficial.
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) advirtió sobre el riesgo de una expansión acelerada de la enfermedad si no se refuerzan de manera urgente las acciones de control sanitario en las zonas afectadas.
El brote, declarado oficialmente el 15 de mayo en Ituri —región fronteriza con Sudán del Sur y Uganda—, se ha extendido posteriormente hacia las provincias orientales de Kivu del Norte y Kivu del Sur, además de registrar casos en Uganda, donde se han confirmado 19 contagios, incluidos casos importados desde la RDC.
La epidemia corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del ébola, una variante con una tasa de letalidad estimada entre el 30 % y el 50 %, para la cual no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS considera que el riesgo del brote es alto a nivel regional en África subsahariana, aunque bajo a escala global. El organismo también estima que el virus habría comenzado a circular en Ituri aproximadamente dos meses antes de la declaración oficial del brote, que fue clasificado como emergencia de salud pública de importancia internacional.
El ébola es una enfermedad viral grave que se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre hemorrágica, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
