Brasil y Estados Unidos: un acuerdo comercial al alcance de la mano
En un contexto de tensiones comerciales, el ministro de Comercio de Brasil, Marcio Elias Rosa, expresó su optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo comercial con Estados Unidos. "Estamos en una nueva fase, negociando, y seremos capaces de llegar a un acuerdo", afirmó Rosa a la prensa en Milwaukee, tras reunirse con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.
La reunión se produjo en un momento crucial, a pocos días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, donde el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva se enfrenta al senador de derecha Flávio Bolsonaro. Rosa destacó el interés de Greer en "construir consensos", un aspecto vital para avanzar en las negociaciones, especialmente considerando que Brasil ha sido objeto de una serie de aranceles impuestos por Estados Unidos.
El ministro brasileño subrayó la necesidad de "una reducción completa de los aranceles", refiriéndose a las medidas impuestas por la administración de Donald Trump como "injustificables". Rosa mencionó que Brasil ha sido golpeado en tres frentes: los aranceles por sector a productos como el acero, las tasas por supuestas prácticas de trabajo forzoso y un gravamen del 25% sobre ciertos bienes.
Al ser consultado sobre la distancia que aún separa a ambos países de un acuerdo, Rosa se mostró positivo: "Estamos más cerca cada día". A pesar de las tensiones, la reunión fue calificada como "constructiva" por la cancillería brasileña, marcando el primer encuentro presencial desde que se implementaron los aranceles en julio.
Según Brasilia, el gobierno estadounidense enviará en las próximas semanas una propuesta de trabajo para las negociaciones, la cual abordará tanto cuestiones tarifarias como no tarifarias. Sin embargo, las tensiones entre Brasil y Washington tienen raíces más profundas, que se remontan a 2025, cuando Estados Unidos impuso un primer tarifazo a productos brasileños en respuesta a un juicio al exmandatario Jair Bolsonaro.
Las negociaciones no solo son un tema de interés económico, sino que también reflejan un delicado equilibrio político en ambos países, donde cada movimiento puede influir en el futuro de sus relaciones bilaterales.
