Bolivia y México rechazan acción militar de EE.UU. en Venezuela
El Gobierno de Bolivia manifestó este sábado su respaldo inmediato a la situación política en Venezuela tras el ataque militar de Estados Unidos que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
En un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, Bolivia expresó su apoyo al proceso de recuperación democrática y a la restauración del orden constitucional, así como a garantizar plenamente los derechos humanos, civiles y políticos que, según el gobierno boliviano, han sido vulnerados sistemáticamente.
El texto oficial sostiene que la crisis venezolana se deriva del colapso del Estado de derecho y del control de estructuras criminales sobre el Estado, y consideró esencial iniciar una transición democrática que ponga fin al narcoestado, desmonte los mecanismos de represión y corrupción y restablezca la legitimidad institucional conforme a la voluntad soberana del pueblo venezolano.
Bolivia indicó además que está dispuesta a coordinar acciones con la comunidad internacional, priorizando la protección de los derechos humanos y el acompañamiento a un proceso de reconstrucción institucional profundo, verificable y confiable. El país reiteró su compromiso con la defensa de la democracia, la paz y los derechos humanos en la región, llamando a actuar de manera responsable y coordinada en beneficio del pueblo venezolano.
Por su parte, México rechazó de manera enérgica la operación militar de Estados Unidos en Venezuela. En un comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores, difundido por la presidenta Claudia Sheinbaum, se calificó la acción como una violación del artículo 2 de la Carta de la ONU y se instó a la organización a intervenir de inmediato para facilitar el diálogo y crear condiciones para una solución pacífica y sostenible.
El gobierno mexicano enfatizó que América Latina y el Caribe deben permanecer como zona de paz, y advirtió que cualquier acción militar unilateral pone en riesgo la estabilidad regional.
Estas declaraciones se producen después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que las fuerzas de su país llevaron a cabo un ataque a gran escala contra Venezuela, asegurando que Maduro y su esposa fueron capturados y trasladados fuera del territorio venezolano.
