Bolivia va por primera vez a balotaje con el inesperado triunfo del derechista Rodrigo Paz
El candidato Rodrigo Paz Pereira (Partido Demócrata Cristiano, PDC, derecha) fue la gran sorpresa de la noche del domingo al ganar la primera vuelta de las elecciones generales de Bolivia con un 32 por ciento de los votos.
Paz Pereira, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993) se enfrentará en la segunda vuelta, a Jorge "Tuto" Quiroga (Alianza Libre, centroderecha), quien ocupó brevemente la presidencia del país entre 2001 y 2002, y obtuvo esta vez el 26,94 por ciento de los apoyos.
Será la primera vez en su historia que las elecciones en Bolivia se definirán en una segunda vuelta.
El candidato demócrata cristiano logró el primer lugar en los comicios, pese a que en las encuestas de opinión difundidas durante la campaña no superó el 10 por ciento de los apoyos y disputaba el tercer lugar con Manfred Reyes Villa (Autonomía Para Bolivia-Súmate, centroderecha; que finalmente resultó quinto, con 6,63 por ciento de los votos).
La fórmula del PDC, liderada por Paz, incluye también a Edmand Lara Montaño como candidato a vicepresidente, un excapitán de la Policía Boliviana que se convirtió en símbolo de la lucha anticorrupción en el país, luego de haber denunciado irregularidades a la interna de la institución.
En tanto, el centroderechista Samuel Doria Medina (Alianza Unidad), que se proyectaba como favorito, reconoció su derrota -se posicionó tercero, con 19,93 por ciento de los votos- y manifestó de inmediato su apoyo a Paz Pereira para la segunda vuelta.
Según los resultados preliminares, el candidato de la izquierda con mayores chances de disputar la elección, Andrónico Rodríguez (Alianza Popular), obtuvo finalmente el 8,11 por ciento de los votos y se mantuvo en el cuarto lugar.
La debacle de la izquierda boliviana fue confirmada, además, por el magro resultado del Movimiento Al Socialismo (MAS), partido que gobierna el país desde 2006, cuyo candidato, Eduardo del Castillo -exministro de Gobernación-, obtuvo 3,14 por ciento de los apoyos totales.
Además de los votos de los candidatos perdedores, Paz y Quiroga deberán disputarse, de cara al balotaje, los más del 19 por ciento de votos nulos; una opción promovida por el expresidente Evo Morales (2006-2019), quien fue impedido por el Tribunal Supremo Electoral de participar de los comicios, pero acabó incidiendo en los resultados finales.
Calma tensa
A pesar de la ausencia de su candidato, los seguidores del expresidente Morales protagonizaron algunos episodios tensos durante la jornada electoral, que finalmente fueron contenidos por el fuerte despliegue de las Fuerzas Armadas y la Policía.
Las votación transcurrió con normalidad en la mayor parte del país, excepto en el Trópico de Cochabamba (centro), bastión electoral del evismo, donde partidarios de Morales amenazaron con bloqueos de rutas, argumentando que las elecciones estaban "amañadas".
Rechazamos denuncias que han realizado. acusaciones sin pruebas. Nosotros nos mantenemos firmes, las elecciones tienen que llevarse adelante y respetar a la gente es lo más importante", aseguró, en respuesta, la viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón.
Sobre la tarde, el fiscal general del Estado de Bolivia, Roger Mariaca, dijo que durante las elecciones se registraron 46 denuncias por delitos ordinarios en distintos puntos del país.
Aunque destacó que "nada pasó a mayores" y se observó una "jornada tranquila", el fiscal confirmó que existieron agresiones contra algunos candidatos y aseguró que los hechos serán investigados.
En la mañana, el Gobierno confirmó la ocurrencia de una explosión en un circuito de votación en Cochabamba, donde votó Rodríguez, quién también fue atacado con piedras y abucheos luego de sufragar.
Los ataques fueron perpetrados presumiblemente por seguidores del expresidente Morales, mentor político de Rodríguez, de quien el joven candidato de AP se distanció para lanzar su candidatura de forma independiente.
Rechazamos de manera firme la violencia y la intolerancia. Grupos radicales, enviados por algunos dirigentes, intentaron impedir nuestro derecho al voto. Estas actitudes antidemocráticas, impulsadas por el odio, solo generan confrontación. Los verdaderos líderes deben ser ejemplo y promover la paz, el diálogo y la estabilidad que tanto demanda el pueblo boliviano", respondió Rodríguez en su cuenta de la red social X.
Luego del cierre de las urnas, el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, informó en conferencia de prensa que las autoridades están investigando cuatro delitos electorales registrados durante el desarrollo de la votación.
De acuerdo con Ríos, una persona fue arrestada por portar un arma blanca; otra denunció suplantación de identidad en un circuito electoral; una tercera rompió material electoral y la policía la buscaba para detenerla; y finalmente una persona fue interceptada por la policía cargando indebidamente urnas electorales.
Al balotaje
Pese al fracaso estruendoso del candidato oficialista, el actual presidente de Bolivia, Luis Arce (MAS), celebró en sus redes sociales el normal desarrollo de la votación y felicitó a sus conciudadanos por su "vocación democrática".
Estamos seguros que en la segunda vuelta, nuestra población reafirmará una vez más que los bolivianos resolvemos nuestros problemas por la vía pacífica, demostrando nuevamente esa vocación democrática que siempre nos ha caracterizado. ¡Venció la democracia!", escribió el mandatario en la red social X.
En tanto, a pesar de no haber calificado para la segunda vuelta, Rodríguez fue el candidato de izquierda con mayor caudal de votos en medio de una crisis de fragmentación de esa expresión política.
En su mensaje luego de que se conocieran los resultados, agradeció a sus seguidores y destacó "lecciones aprendidas" durante la campaña, que, según apuntó, le servirán oportunamente para seguir trabajando "desde el debate y la acción política".
La derrota de la izquierda motivó, en cambio, la satisfacción del candidato Doria Medina, quien pese a no haber pasado a la segunda vuelta, se mostró satisfecho con la derrota del MAS.
Bolivia empezó el camino del cambio que tanto necesitábamos. Estos resultados significan que el ciclo del MAS se acabó. Este es un gran logro que la historia futura nos reconocerá a todos", celebró.
Quiroga, por su parte, destacó que los resultados primarios de las elecciones significan un alto a la "polarización" que dominaba al país y destacó que "de ahora en adelante, Bolivia va a ser libre".
Tenemos el desafío de pasar de un país con un centralismo estatista a un país con libertad, con propiedad individual titulada para cada persona, con inversión, con libre comercio, con autonomías profundas y efectivas. Tenemos que saltar del país analógico y retrasado al país tecnológico digital que ingrese a la era de la inteligencia artificial", agregó durante su discurso, luego de conocer los resultados.
El último en hablar en la noche del domingo fue el ganador, Paz Pereira: afirmó que la población no está pidiendo únicamente un cambio de Gobierno, sino también un cambio del "sistema político".
Bolivia no solo está pidiendo cambio de gobierno, también está pidiendo un cambio en el sistema político. Está pidiendo un cambio para que sea fácil representar las necesidades y no como han hecho, que generar un proyecto político en Bolivia era cada vez más complicado", dijo tras confirmarse su pasaje a la segunda vuelta.
El centrista también demandó un balotaje transparente y aseguró que si bien ha pasado a "la final", aún no ha "ganado nada".
Casi ocho millones de ciudadanos habilitados sufragaron el domingo en la primera vuelta, con el objetivo de elegir -además de al presidente y al vicepresidente- a 130 diputados y 36 senadores de la Asamblea Legislativa Plurinacional, y a nueve representantes de Bolivia ante organismos supraestatales como el Mercosur y el Parlamento Andino.
La segunda vuelta de los comicios, que tendrá como único objeto la elección de presidente y vicepresidente, tendrá lugar el próximo 19 de octubre.
