Bolivia desbloquea carreteras en occidente y centro con operativo conjunto de policía y ejército
Este sábado, fuerzas de policía y del ejército de Bolivia iniciaron el desbloqueo de las carreteras principales que unen las regiones occidente y centro del país, las cuales habían sido cortadas desde principios de mayo por grupos que demandan la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en aplicación del estado de excepción ordenado esta madrugada.
Los efectivos partieron desde temprano de ciudades como El Alto, cerca de La Paz, para remover piedras, bloques de concreto y terraones instalados por los manifestantes en la vía que dirige a la zona andina de Oruro; desde Oruro también salió otro grupo de militares y policías.
En el trayecto, algunos vecinos de zonas que habían permanecido cortadas desde el 6 de mayo cuando sindicalistas campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB) empezaron las protestas, luego ampliadas por otros sectores sociales y seguidores de Evo Morales (2006-2019) recibieron los agentes con aplausos.
Virginia Nieves, vecina y vendedor del Cruce Ventilla, dijo a EFE: "Estoy muy de acuerdo con que se desbloquee, por fin ya vamos a poder trabajar, ya en paz (…) Ya vamos a estar más tranquilos, porque hay mucha gente que estamos sufriendo porque queremos trabajar". Nieves añadió que el bloqueo afectó "de gran manera" su negocio y se mostró contenta por la declaración del estado de excepción.
La comitiva, encabezada por el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, llegó a Achica Arriba, lugar donde el 23 de mayo un intento anterior de desbloqueo provocó enfrentamientos entre fuerzas y manifestantes. En el sitio quedaron restos de un vehículo oficial incendiado y de oficinas policiales, control sanitario y peajes destruidos.
Justiniano explicó a medios que, en esta ocasión, el ejército y la policía realizaron "un trabajo principalmente de limpieza" de la ruta y detectaron que algunos puntos eran "bloqueos fantasma", sin personas y con solo piedras y tierra. Dijo que "no ha habido ningún inconveniente" y que se percibía "tranquilidad".
"La victoria de esto es de la gente que ha soportado estar sin trabajo, estar sin circulación, estar con sus derechos impedidos de hacer una vida normal", afirmó Justiniano, y añadió que con el estado de excepción se espera recuperar la "normalidad en todo el país".
El ministro también reiteró que el Gobierno mantiene "puertas abiertas al diálogo" con sectores que tienen demandas legítimas, pero que tiene una directriz "clara" de proteger a las poblaciones afectadas por los cortes de vía.
En la carretera que sale de Cochabamba hacia el occidente, policías y militares también avanzaron para retirar el material obstructor con maquinaria pesada.
Paz decretó el estado de excepción para levantar los bloqueos; esta medida no suspende derechos, pero prohíbe los cortes de vía y el uso de armas, explosivos y "elementos violentos", y dispone el "apoyo temporal" de las Fuerzas Armadas a la Policía para controlar el "orden público".
El conflicto provocó desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en algunas ciudades, dejó al menos 16 fallecidos (13 por falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos) y causó pérdidas económicas de 3.000 millones de dólares.
