Arrestan a mujer acusada de planear atentado contra el Capitolio de Nueva York
Una investigación federal culminó con la detención de Jessica Bowie, de 35 años, acusada de planear un atentado con explosivos contra el Capitolio del estado de Nueva York y de intentar proporcionar apoyo material al grupo terrorista Estado Islámico.
Según la denuncia penal, Bowie fue arrestada el miércoles por un grupo de trabajo conjunto contra el terrorismo del FBI en Albany. Las autoridades sostienen que buscó ayuda para fabricar un artefacto explosivo y ejecutar un ataque contra el edificio estatal.
La acusación incluye un cargo por intento de proporcionar apoyo material o recursos a una organización terrorista extranjera designada. De ser declarada culpable, podría enfrentar hasta 20 años de prisión, una multa de 250.000 dólares y libertad supervisada de por vida.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, aseguró que no existe una amenaza inmediata y señaló que se reforzó la seguridad en el Capitolio y otros edificios gubernamentales ante el aumento de las amenazas y la violencia política.
Investigación y presunta radicalización
De acuerdo con los documentos judiciales, la investigación comenzó después de que publicaciones en redes sociales llamaran la atención de los agentes, quienes posteriormente desplegaron una operación encubierta.
Las autoridades señalan que Bowie se convirtió al islam hace cinco años y posteriormente se radicalizó a través de internet. También habría utilizado distintas cuentas en redes sociales bajo un nombre islámico honorífico.
La acusación recoge mensajes atribuidos a cuentas relacionadas con la sospechosa, así como varios audios en los que habría jurado lealtad al Estado Islámico. Los investigadores también encontraron un supuesto juramento escrito a mano.
Vigiló el Capitolio y compró materiales
Según el expediente, un informante que se hizo pasar por facilitador del Estado Islámico comenzó a comunicarse con Bowie a mediados de julio. En esas conversaciones, la mujer habría manifestado su intención de atacar el Capitolio y solicitado ayuda para construir una bomba.
Los investigadores sostienen que inspeccionó el complejo al menos cinco veces entre el 21 de julio y el 9 de agosto, mientras equipos de vigilancia y cámaras de seguridad registraban sus movimientos.
Durante una reunión celebrada el 5 de agosto, dos fuentes confidenciales le habrían indicado los materiales necesarios para fabricar el explosivo. Posteriormente, Bowie recibió 200 dólares y acudió a un establecimiento comercial, donde compró clavos y otros elementos que, según la acusación, serían utilizados en el dispositivo.
Los documentos judiciales también atribuyen a la sospechosa declaraciones en las que manifestó que quería causar graves daños al edificio y matar a senadores durante una sesión.
También habría solicitado un arma
La semana pasada, Bowie habría pedido ayuda para conseguir una pistola con la intención de utilizarla si la policía intervenía durante el ataque.
Posteriormente, se reunió con fuentes confidenciales dentro de un vehículo para recibir instrucciones sobre el supuesto explosivo. Agentes del FBI la detuvieron al salir del automóvil.
En el momento del arresto, llevaba un arma de fuego, un cargador, municiones, cuchillos y un supuesto artefacto explosivo.
Tras ser detenida, la mujer habría reconocido ante los agentes que las autoridades ya tenían suficiente información sobre sus actividades. Se espera que comparezca ante la justicia federal en las próximas horas.
Con información de Infobae.
