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"Acosadores nocturnos" estadounidenses se avistan en el Caribe en medio de tensiones con Venezuela

En las últimas semanas, los Night Stalkers han aparecido en una región distinta: sus helicópteros Little Bird y Black Hawks fueron avistados a unas 90 millas de la costa de Venezuela. La misión de entrenamiento en el Caribe forma parte de un despliegue militar mayor, que incluye bombarderos B-52 y cazas F-35, y coincide con la creciente presión de Donald Trump sobre el presidente venezolano Nicolás Maduro

Se hacen llamar los Acechadores Nocturnos (Night Stalkers) y su lema no oficial refleja la naturaleza de sus operaciones: “La muerte espera en la oscuridad. Puedes huir, pero te encontrarán”, advierte un libro sobre el secreto 160º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales (Soar) del ejército estadounidense.

Desde su creación en 1981, esta unidad de helicópteros de élite ha participado en algunas de las misiones más arriesgadas de la historia militar reciente de Estados Unidos: enfrentándose al Estado Islámico en Irak y Siria durante la Operación Resolución Inherente, combatiendo a caudillos somalíes en la Operación Serpiente Gótica, y guiando a los Navy Seals hasta Pakistán para eliminar a Osama bin Laden en la Operación Lanza de Neptuno, reseña The Guardian.

Sinceramente, creo que son los mejores pilotos de alas giratorias del mundo… Son los pilotos de Fórmula Uno de la aviación”, aseguró Steven Hartov, autor de un libro sobre sus operaciones ultrasecretas, que suelen realizarse bajo la cobertura de la noche.

En las últimas semanas, los Night Stalkers han aparecido en una región distinta: sus helicópteros Little Bird y Black Hawks fueron avistados a unas 90 millas de la costa de Venezuela. La misión de entrenamiento en el Caribe forma parte de un despliegue militar mayor, que incluye bombarderos B-52 y cazas F-35, y coincide con la creciente presión de Donald Trump sobre el presidente venezolano Nicolás Maduro.

Trump confirmó la semana pasada la autorización de operaciones encubiertas de la CIA en Venezuela y destacó que Maduro “no quiere jugar con Estados Unidos”. Desde septiembre, al menos 27 personas han muerto en ataques selectivos con misiles estadounidenses en el Caribe contra presuntos narcotraficantes.

Si existiera la posibilidad de una acción militar en Venezuela, diría que supera el 75% en este momento, si no más”, dijo Eva Golinger, abogada estadounidense que asesoró a Hugo Chávez. “Estoy esperando la llamada en plena noche que indique algún tipo de incursión o bombardeo estadounidense”.

Expertos como Robert Evan Ellis, quien asesoró a Mike Pompeo, describen los ejercicios en el Caribe como parte de una campaña de “mensajes militares cuidadosamente calibrados” para aumentar la presión sobre Maduro y promover los intereses de EE. UU. Ellis planteó tres posibles escenarios: la presión podría llevar a los militares venezolanos a derrocar a Maduro, Estados Unidos podría ejecutar una operación directa que deponga al presidente, o se podría alcanzar un acuerdo que permita su salida y acceso a recursos naturales venezolanos.

Los Night Stalkers ya tienen experiencia en operaciones similares en América Latina y el Caribe. En 1983 participaron en la invasión de Granada durante la Operación Furia Urgente y, en 1989, contribuyeron a la caída de Manuel Noriega en Panamá durante la Operación Causa Justa, rescatando a un ciudadano estadounidense bajo intenso fuego.

Básicamente, envían fuerzas especiales a lugares imposibles y las extraen de noche”, explicó Hartov. “Cuando la misión parece imposible por la ubicación o las defensas enemigas, ellos son los únicos capaces de cumplirla. La tasa de accidentes y bajas en entrenamiento es alta porque operan rápido y a baja altura en la oscuridad”.

Algunas de sus operaciones terminaron en tragedia. En 1993, dos helicópteros fueron derribados en la Batalla de Mogadiscio, con cinco miembros muertos y cientos de civiles fallecidos. “Mogadiscio fue un punto de inflexión… A pesar de su tecnología y apoyo, un hombre con un AK-47 puede derribar tu helicóptero”, señaló Hartov.

Andrés Izarra, exministro de Chávez, advirtió que un ataque estadounidense podría convertirse en un desastre similar al de Somalia. Según Izarra, Maduro cuenta con al menos 30.000 guardias pretorianos y 20.000 milicianos armados con fusiles y misiles tierra-aire portátiles, lo que haría extremadamente peligroso operar helicópteros en Caracas.

La perspectiva de una intervención estadounidense ha generado preocupación regional. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió mantener el continente libre de armas de destrucción masiva y envió 10.000 soldados a la frontera norte como medida preventiva. Por su parte, el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, advirtió sobre una posible catástrofe que afectaría a toda la región.

Pese al despliegue, algunos analistas dudan de que Trump avance con una operación directa. Hartov, aunque reconoce la capacidad de los Acechadores Nocturnos, se muestra escéptico: “Lo hicieron con Noriega, con Saddam Hussein y con Osama bin Laden… Yo estaría nervioso si fuera Maduro”.

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