Abelardo De La Espriella enfrenta a gobernadora y representante en San Andrés
La tensión se palpó en el aire cuando Abelardo De La Espriella descendió de su camioneta blindada para saludar a las autoridades de San Andrés. En un giro inesperado, el presidente de Colombia no solo se dirigió a la gobernadora Girley Natacha Ordóñez y a la representante a la Cámara Elizabeth Jay-Pang Díaz, sino que aprovechó la ocasión para hacer un llamado de atención que resonó en la isla.
“Quería hablar con ustedes, qué bueno que tengo testigos”, comenzó De La Espriella, visiblemente molesto. Aseguró que había escuchado que ambas estaban “tranquilas con la intervención del hospital” y las acusó de “atravesarse” en el proceso. La representante Jay-Pang Díaz intentó defenderse: “Yo no, presidente”, pero las palabras del mandatario continuaron fluyendo.
Con un tono firme, De La Espriella enfatizó: “Quiero que sepan que estoy enterado de lo que pasa en la isla y no lo voy a seguir tolerando”. A continuación, lanzó una acusación directa: “Estoy enterado de los negocios de su marido”, refiriéndose a la representante, y agregó que no permitirá que los recursos destinados a la isla sean malversados. “Los recursos que voy a mandar son dineros que nadie va a tocar”, advirtió.
La gobernadora y la representante intentaron interrumpir, pero el presidente no cedió: “Tengo toda la información y tengo todo claro. No confundan la cortesía institucional con la complicidad porque no es mi caso”. Este cruce de palabras pone de manifiesto la intención de De La Espriella de ejercer un control férreo sobre la administración de San Andrés, un archipiélago que ha enfrentado denuncias de corrupción y mala gestión.
La escena, cargada de tensión, dejó claro que el presidente no está dispuesto a tolerar irregularidades en su administración, marcando un nuevo capítulo en la política del archipiélago.
