Yankees pierden pese a histórica apertura de Max Fried ante Medias Rojas
La Serie de Comodín arrancó con un golpe inesperado para los Yankees de Nueva York. Pese a contar con una de las mejores aperturas de su historia reciente en postemporada, los neoyorquinos no lograron concretar en ofensiva y terminaron cayendo 3-1 frente a los Medias Rojas de Boston en un electrizante duelo de pitcheo.
El protagonista de la noche fue Max Fried, quien en su debut en playoffs con el uniforme de los Yankees firmó una salida de ensueño. El zurdo trabajó 6.1 entradas en blanco, tolerando solo cuatro imparables y tres boletos, además de abanicar a seis rivales. En total realizó 102 lanzamientos, con 63 de ellos en zona de strike, controlando sin mayores sobresaltos a la artillería rival.
Su gesta no se veía en la franquicia desde el 2001, cuando Mike Mussina lanzó siete innings en blanco ante los Atléticos de Oakland en la Serie Divisional. Fried se convirtió así en el primer abridor de los Yankees en repetir semejante dominio en más de dos décadas.
Sin embargo, la ofensiva no respondió. Boston supo esperar su momento y en el tramo final del encuentro conectó los batazos decisivos: Masataka Yoshida y Alex Bregman impulsaron las carreras que definieron el compromiso, inclinando la balanza para el eterno rival.
El revés deja a los dirigidos por Aaron Boone en desventaja en esta corta serie, obligándolos a ganar el próximo duelo si no quieren ver comprometido su sueño de avanzar en la postemporada y mantener vivas sus aspiraciones de título.
