Tebas desafía las quejas del Real Madrid sobre el arbitraje
Las quejas del Real Madrid tras el arbitraje del reciente derbi han encontrado una respuesta contundente en el presidente de LaLiga, Javier Tebas. En un mensaje directo publicado en redes sociales, Tebas descalificó las críticas del club blanco, argumentando que “la coartada de siempre ya no se la cree nadie con sentido común”.
El dirigente no se detuvo ahí y enfatizó que “un error arbitral no demuestra una conspiración”, sugiriendo que la repetición de estas quejas a lo largo de los años no las convierte en una verdad palpable. “Estamos en septiembre y ya dan la Liga por adulterada”, añadió, desafiando la narrativa que rodea al equipo.
En su crítica, Tebas también apuntó que “sostener que los árbitros están dirigidos contra el Real Madrid es vivir en otra galaxia”. Para él, este tipo de relatos son meras coartadas que ocultan las carencias visibles del equipo en los primeros partidos de la temporada.
“Es más cómodo señalar una conspiración que explicar lo que ocurre en el césped”, continuó, refiriéndose a la tendencia de buscar culpables externos en lugar de analizar el rendimiento en el campo. “Ninguno tiene derecho a un arbitraje a la carta”, sentenció, dejando claro que todos los clubes deben ser tratados por igual.
La controversia surgió después de la derrota del Real Madrid por 2-1 ante el Atlético de Madrid, un partido que el entrenador del Madrid, Jose Mourinho, calificó de “muy extraño”. En la rueda de prensa posterior, Mourinho presentó imágenes que, según él, justificaban tarjetas rojas por faltas cometidas por Cuti Romero y Kang-in Lee sobre Jude Bellingham y Fede Valverde, respectivamente.
“Podríamos ahorrarnos la conferencia. La historia del partido está aquí”, dijo Mourinho, mostrando las imágenes y argumentando que la expulsión de esos jugadores habría cambiado el rumbo del juego. “Con las dificultades que tuvimos nosotros once contra diez, podemos imaginar lo que hubieran sido 50 minutos de once de nosotros contra nueve de ellos”, concluyó, reflejando la frustración del club tras la polémica arbitral.
