Sylvester Stallone revela los extremos físicos que enfrentó para interpretar a Rocky
La transformación física de Sylvester Stallone para interpretar a Rocky Balboa durante los años 80 estuvo marcada por exigencias que, con el paso del tiempo, el propio actor reconoce como extremas. Para alcanzar la imagen que buscaba para sus personajes, llegó a someterse a prácticas que afectaron seriamente su relación con su cuerpo.
En una entrevista reciente con The New York Times, Stallone explicó que su objetivo no era desarrollar el volumen muscular de Arnold Schwarzenegger, sino conseguir un físico más atlético, definido y ágil, similar al de un jaguar. Sin embargo, esa búsqueda terminó convirtiéndose en una obsesión.
El punto más extremo llegó durante la preparación de "Rocky III", estrenada en 1982. Stallone afirmó que consiguió reducir su porcentaje de grasa corporal hasta 2,6 %, mientras enfrentaba además problemas relacionados con la alimentación que, según reveló ahora, llegaron a convertirse en bulimia.
El actor describió aquella etapa como un "culto obsesivo al cuerpo", debido a la presión que se imponía para mantener el nivel de definición física que consideraba necesario para el personaje.
Stallone también reconoció por primera vez de manera abierta su uso de esteroides durante aquella época. Según explicó, seguía ciclos de seis semanas de consumo y seis semanas de descanso, en medio de una preparación física que buscaba llevar su apariencia mucho más allá de lo que podía conseguir de manera natural.
Décadas después, el actor considera que aquella exigencia tuvo consecuencias permanentes. A sus 80 años, acumula nueve operaciones de espalda, dos de hombro y tres fusiones cervicales, además de las lesiones relacionadas con su decisión de realizar personalmente varias de sus escenas de riesgo.
Stallone resumió las consecuencias de aquella etapa al señalar que todo tuvo un "precio terrible" para su cuerpo.
Su papel en "Cop Land", de 1997, representó posteriormente un cambio radical. Para interpretar al sheriff Freddy Heflin, el actor tuvo que aumentar de peso y alejarse deliberadamente de la imagen física sobrehumana que había construido durante buena parte de su carrera.
