La FIFA acusa a la UEFA de mala fe en un conflicto por el FFE
La guerra entre la FIFA y la UEFA ha escalado a niveles sorprendentes. En un escrito presentado en el Distrito Sur de Florida, la FIFA acusó a la UEFA de actuar “de mala fe y de acoso” al solicitar pruebas sobre el polémico proyecto conocido como FIFA Forward Enterprise (FFE).
La FIFA sostiene que la UEFA ha emprendido una “campaña de desinformación” con el objetivo de influir en la elección presidencial de la FIFA. “Este Tribunal debería rechazar cualquier intento de influir en las elecciones basándose en tales argumentos”, reza el documento, que refleja una clara indignación ante las acciones de su contraparte europea.
Entre las acusaciones más graves, la FIFA desmiente la afirmación de la UEFA de que su presidente, Gianni Infantino, tenía un interés financiero personal en el proyecto FFE. El organismo internacional señala que dicho proyecto estaba sujeto a la aprobación de las asociaciones miembro y del Consejo de la FIFA, lo que desvirtúa la crítica de la UEFA.
La FIFA también subraya que la UEFA confunde el valor del capital propio con el valor de empresa. Según sus cálculos, una valoración justa del FFE habría superado los 30,000 millones de dólares, mientras que los 20,000 millones mencionados por la UEFA no reflejan una transacción en condiciones de competencia justa, sino más bien un acuerdo “ilícito y opaco”.
El documento recalca que “el valor de empresa de FFE más que duplicaba el valor del capital propio”, lo que sugiere que la UEFA no se tomó el tiempo necesario para verificar sus afirmaciones antes de criticar públicamente la propuesta o de llevar el asunto ante el tribunal federal. Para la FIFA, esto evidencia que la solicitud de la UEFA no busca una necesidad legítima de obtener pruebas, sino que es un intento de acoso que debería ser desestimado.
Las tensiones entre ambas organizaciones continúan en un contexto donde el fútbol se convierte en un campo de batalla no solo deportivo, sino también administrativo y legal.
