Jürgen Klopp sufre su primera derrota como seleccionador de Alemania
Un silencio incómodo invadió el WWK Arena de Augsburgo cuando el árbitro pitó el final del partido. Jürgen Klopp, en su primer encuentro como local al frente de la selección de Alemania, vio cómo su equipo caía 1-0 ante Grecia en la segunda jornada de la Liga de Naciones de la UEFA. El único tanto del partido llegó en el minuto 74, obra de Dimitrios Kourbelis, quien aprovechó un rebote en el área para dejar helada a la afición local.
El gol no solo desató el enfado de los seguidores, que comenzaron a abandonar el estadio, sino que también compromete seriamente las aspiraciones de Alemania en la competición. Con este resultado, los alemanes suman apenas un punto en dos partidos, mientras que Grecia se posiciona como líder del grupo A2 con seis unidades tras haber vencido a Serbia 2-1 en la jornada anterior.
La situación se torna aún más alarmante para Alemania al observar que Países Bajos, que ocupa el segundo lugar con cuatro puntos, también se aleja tras vencer a Serbia en Belgrado. La selección germana, que solo supera a Serbia, colista sin puntos, se encuentra en una profunda crisis de resultados. Este desempeño es un eco de la reciente decepción en el Mundial, donde Alemania fue eliminada en dieciseisavos de final por Paraguay.
El partido no había comenzado con buen pie para los alemanes. En la primera mitad, el juego fue monótono, y solo Karim Adeyemi logró inquietar al arquero griego Konstantinos Tzolakis con un par de disparos que no encontraron la red. Mientras tanto, Grecia, que no participó en la última Copa del Mundo, mostró más ambición y logró crear peligro desde el primer tiempo.
En la segunda mitad, el guardameta griego tuvo que intervenir nuevamente para evitar un gol de Bambasé Conté. Sin embargo, a medida que avanzaba el partido, Alemania se vio cada vez más incapaz de generar oportunidades claras, lo que permitió a Grecia tomar confianza. Fotis Ioannidis estuvo cerca de abrir el marcador en el minuto 67, pero su tiro se fue desviado.
Para culminar el desastre llegó un centro de Christos Tzolis fue rechazado, y el balón cayó en los pies de Kourbelis, quien no dudó en marcar. El portero alemán, Alexander Nübel, no pudo hacer nada para evitar el gol que dejó a Alemania en una posición crítica.
Está noche también vio a Tzolakis consolidarse como héroe griego al detener un tiro de Serge Gnabry en el minuto 80, asegurando así la victoria histórica de Grecia, que nunca antes había derrotado a Alemania en diez enfrentamientos previos.
El próximo domingo, Alemania y Grecia se enfrentarán nuevamente, esta vez en Salónica, mientras que los alemanes intentarán recuperarse el jueves ante Serbia en Múnich. La presión está en aumento para un equipo que busca reconstruir su imagen en el fútbol internacional.
