El diario plural del Zulia

Dani Olmo: un vínculo indestructible con Croacia

El futbolista español Dani Olmo, quien dejó su hogar a los 16 años para unirse al Dinamo de Zagreb, ha forjado un lazo profundo con Croacia. Su experiencia en el país balcánico moldeó su carrera y su vida personal de manera irreversible.

Dani Olmo es un nombre que resuena en el mundo del fútbol, no solo por su talento, sino también por la historia que lo une a Croacia. Aunque nació en Tarrasa y se formó en La Masía, su vida dio un giro inesperado a los 16 años cuando decidió mudarse a Zagreb, acompañado de su madre, mientras su padre y su hermano permanecieron en España.

El Dinamo de Zagreb había puesto su mirada en el joven español, ofreciéndole una oportunidad dorada en el fútbol profesional. Para Olmo, esto significaba dejar atrás su hogar, sus amigos y la vida de adolescente que conocía. Para su madre, era el inicio de una nueva vida en un país desconocido. En ese momento, el joven futbolista se encontraba fuera de su zona de confort, enfrentando un nuevo idioma y una cultura distinta. Sin embargo, lo que comenzó como una aventura incierta se convertiría en un capítulo decisivo de su vida.

"Solo ella y yo sabemos lo que vivimos en esos años", ha rememorado Olmo, refiriéndose a su madre. Los primeros meses fueron de adaptación, donde el aprendizaje del croata y la construcción de amistades le ayudaron a dejar de sentirse un extraño en tierras croatas. En seis temporadas, el joven pasó de ser una promesa a convertirse en una estrella del Dinamo, ganando títulos y participando en competiciones europeas, consolidándose como uno de los jugadores más queridos del fútbol croata.

Pero Zagreb le ofreció más que solo fútbol. Allí maduró, aprendió a vivir lejos de su hogar y se empapó de la historia reciente del país. Su experiencia en Vukovar, una ciudad profundamente marcada por la Guerra de los Balcanes, fortaleció aún más su vínculo con Croacia, un lazo que ha perdurado a lo largo de los años.

"Es como mi casa, mi segunda casa", ha declarado el futbolista, una frase que resuena con fuerza para quien llegó a ese país siendo prácticamente un niño. El cariño por Croacia fue tal que incluso se consideró la posibilidad de que Olmo defendiera la selección croata. Sin embargo, su sueño siempre fue representar a España. "Le guardo un cariño muy especial, pero mi sueño es y era jugar con mi selección, con España", afirmó.

En 2020, Olmo dejó el Dinamo para unirse al RB Leipzig, marchándose como un futbolista profesional, pero dejando atrás amistades, recuerdos y parte de su adolescencia en Zagreb. Posteriormente, llegaron la Champions, la selección española y numerosos títulos. Su regreso a Croacia con la selección española se sintió como un reencuentro familiar, esta vez como un futbolista consagrado, acompañado por amigos de aquellos años formativos.

Aunque Dani Olmo no tiene raíces familiares croatas, su conexión con el país es innegable y especial. "Es un país que me ha visto crecer, en el que he pasado seis años de mi vida y un país que me ha dado casi todo como futbolista y persona", resumió. Viste la camiseta de España, pero en Croacia sigue siendo uno de los suyos, un recordatorio de que Zagreb fue el lugar donde un niño se transformó en futbolista y donde una parte de su historia siempre hablará en croata.

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