Ceferin arremete contra Infantino por fallido proyecto de FIFA
La guerra institucional entre la UEFA y la FIFA ha encontrado un nuevo escenario de confrontación. Durante la Asamblea General de la Asociación Europea de Clubes (EFC), celebrada en Copenhague, Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, no escatimó en críticas hacia Gianni Infantino, su contraparte en la FIFA, al cuestionar el fallido proyecto de apertura a inversores privados de los derechos comerciales del fútbol mundial, conocido como FIFA Forward Enterprise (FFE).
Sin mencionar directamente a Infantino, Ceferin se refirió a la iniciativa que pretendía crear una filial comercial para gestionar los derechos de grandes competiciones, incluyendo el Mundial y el Mundial de Clubes. “Somos custodios, no propietarios. Nadie tiene derecho a vender el futuro del fútbol”, afirmó con firmeza ante los representantes de los clubes más influyentes de Europa.
El dirigente esloveno utilizó la famosa fábula de Hans Christian Andersen, El traje nuevo del emperador, para ilustrar la situación. “El emperador está desnudo”, sentenció, instando a los líderes del fútbol a establecer límites a ciertas iniciativas que, a su juicio, ponen en riesgo la integridad del deporte. “Creo que es hora de decir basta. El fútbol no necesita emperadores”, agregó, defendiendo que el crecimiento económico del deporte no debe eclipsar sus estructuras y principios de gobernanza.
El proyecto FFE había suscitado una fuerte oposición en el ámbito europeo, llevando a la UEFA a amenazar con un boicot a competiciones de la FIFA. Esta postura fue retirada tras recibir garantías por escrito de que el plan no sería reactivado. Adicionalmente, la UEFA ha solicitado documentos relacionados con la iniciativa a tribunales de Estados Unidos, buscando esclarecer las circunstancias que rodearon su desarrollo.
Por su parte, la FIFA ha acusado a la UEFA de llevar a cabo una “campaña de desinformación” y de intentar influir en el proceso electoral para la presidencia de la FIFA, programada para 2027. La tensión se agrava en un momento en que Infantino busca mantenerse al frente del organismo mundial, enfrentando la pérdida de apoyo de varios dirigentes y asociaciones europeas.
En la misma Asamblea de la EFC, Nasser Al-Khelaifi, presidente del París Saint-Germain y de la organización que agrupa a los clubes europeos, también demandó mayor transparencia y diálogo entre las instituciones. “Al fútbol le va bien cuando nos escuchamos y somos transparentes”, afirmó, apoyando públicamente una nueva candidatura de Ceferin a la presidencia de la UEFA.
El enfrentamiento entre UEFA y FIFA plantea un nuevo dilema sobre el modelo de gestión y explotación comercial de las competiciones más relevantes del fútbol internacional, justo cuando se aproxima una elección en la FIFA que podría definir el futuro de la relación entre Europa y el organismo rector mundial.
