Ya no es una urbanización, es una zona de desastre": El desgarrador relato de un paramédico zuliano en La Guaira
El panorama en las calles de La Guaira desafía la capacidad de asombro de los rescatistas más experimentados. Tras el doble sismo devastador que sacudió al país, la realidad se mide en escombros, silencio interrumpido por súplicas y un colapso logístico que dificulta el milagro de encontrar vida.
En medio de esta catástrofe se encuentra Rixio Sulbarán, paramédico zuliano y coordinador de promoción de la Acción Católica de Venezuela, describe a Versión Final el escenario actual con una sola palabra que se repite como un eco amargo: caos.

"La descripción allá en La Guaira en verdad es caótica. Son muy pocos los edificios que están de pie. Hasta ayer en la noche había gente pidiendo ayuda todavía, pero el restante es difícil", relata Sulbarán, con la voz marcada por el cansancio de una jornada interminable.
El enemigo invisible: el colapso vial
Uno de los mayores obstáculos para las labores de salvamento no proviene de la naturaleza, sino de la desesperación humana. El deseo de ayudar y el desespero civil han generado un embotellamiento crítico en las vías de acceso.
Sulbarán explicó que una marea de motocicletas y vehículos particulares satura las rutas afectadas. Además, detalló que las unidades de soporte vital no pueden entrar ni salir con la fluidez que exige el reloj de la supervivencia. Lo que significa que cada minuto perdido se traduce en menores probabilidades de rescatar a personas atrapadas.
Para el joven de la Acción Católica y su equipo, el balance de las últimas horas es doloroso. Aunque se sabe que aún quedan sobrevivientes bajo las estructuras colapsadas, el tiempo corre en contra y el panorama es desgarrador. A lo que suma un "fuerte olor" proveniente de los cuerpos que ya arropa a la zona.
"Personas muertas (...) de verdad decirte una cifra ahorita es difícil. Nosotros, nuestro equipo, solamente en esos dos días y en un solo apartamento sacamos a cuatro personas fallecidas; no logramos encontrar personas vivas", lamentó el paramédico.
"Y así es prácticamente con todo. Todavía hay gente viva, pero la recuperación no es fácil. Eso está devastado, destrozado... prácticamente es una zona de desastre".
Balance Oficial: Las cifras de la tragedia
Mientras los rescatistas en el terreno luchan contra el reloj, las autoridades nacionales contabilizan la magnitud del evento telúrico. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, ofreció ayer último balance oficial, confirmando la gravedad de la crisis humanitaria que atraviesa la región. Hasta ahora suman 920 fallecidos, 3.360 heridos, 172 personas atrapadas y 3.007 damnificados.
A este panorama se suma un factor de riesgo latente: desde el pasado miércoles se han registrado 302 réplicas, lo que mantiene en alerta máxima a los equipos de rescate y a la población, ante el temor de nuevos derrumbes en las ya debilitadas estructuras guaireñas. La fe y la resistencia de voluntarios como Rixio Sulbarán siguen siendo el único faro en medio de la peor de las tormentas.



