Pacific Coast Energy Company apuesta por la reactivación petrolera en Venezuela
La Pacific Coast Energy Company (PCEC) ha decidido dar un paso audaz en el sector petrolero venezolano. Este miércoles 7 de octubre, la compañía estadounidense anunció una serie de acuerdos estratégicos con Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa), con el objetivo de reactivar y desarrollar yacimientos en los bloques Delta y Cabimas, lo que implicará una inversión total de 3.500 millones de dólares.
Con sede en California, PCEC ha proyectado que asumirá la operación de estos yacimientos a partir del tercer trimestre de 2026, y su ambición es duplicar la producción de petróleo en un plazo de seis meses, comenzando desde una base de apenas 19.300 barriles por día (bpd).
El programa de desarrollo tiene como meta alcanzar una producción máxima de entre 150.000 y 160.000 bpd durante más de diez años, un objetivo que refleja la confianza de la compañía en el potencial de estos campos. PCEC ha destacado que ya ha logrado varios hitos en la industria petrolera en Venezuela, incluyendo la reactivación de más de 50 pozos.
Para llevar a cabo este ambicioso plan, la compañía ha incorporado cuatro equipos de perforación, comenzando desde cero, como parte de un programa para reactivar 900 pozos en Cabimas, ubicado en el estado Zulia, en la cuenca del Lago de Maracaibo, una de las áreas petroleras más tradicionales del país. Además, ha comenzado a reemplazar las bombas electrosumergibles (ESP) en 37 pozos de Delta, entregando la primera unidad menos de 30 días después de iniciar las operaciones, marcando la primera adquisición nueva para el bloque en ocho años.
El director ejecutivo de PCEC, Klaus Hasbo, subrayó que la temprana inversión de capital, junto con la experiencia en gestión y conocimientos técnicos, está generando resultados que superan las expectativas. Hasbo destacó que la compañía ha comenzado a rehabilitar yacimientos que llevaban mucho tiempo inactivos en Delta y Cabimas.
La llegada de PCEC a Venezuela se produce en el marco de negociaciones entre el Gobierno encargado de Delcy Rodríguez y Washington, buscando abrir la puerta a la explotación de yacimientos de petróleo y minería. Estos activos habían estado previamente vinculados a empresas privadas venezolanas, como Petrodelta, asociada a la familia Cisneros, y Suelopetrol, en el caso de Cabimas.
En agosto pasado, Suelopetrol solicitó asistencia al Gobierno español tras enterarse de las gestiones para ceder los campos Cabimas Tierra y Tía Juana Tierra a PCEC, advirtiendo que tomaría medidas de protección internacional si la adjudicación se concretaba.
En un entorno hostil para la prensa en Venezuela, donde la libertad de expresión enfrenta múltiples restricciones, este tipo de informaciones se convierten en un acto de resistencia y búsqueda de la verdad en medio de la adversidad.
