OPS descarta brote de cólera en Venezuela y alerta por enfermedades respiratorias y diarreicas tras terremotos
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) descartó este jueves la existencia de un brote de cólera en Venezuela tras los terremotos registrados el pasado 24 de junio, aunque alertó sobre otros riesgos sanitarios que podrían aumentar en los refugios temporales instalados para atender a los damnificados.
El director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa, aseguró que actualmente no existen casos de cólera en el país y señaló que no se prevé un escenario de propagación de esta enfermedad.
No hay casos de cólera en Venezuela, así que no se esperan casos de cólera en Venezuela. Los brotes en la región están bajo control gracias al trabajo de la OPS en Haití”, explicó Barbosa.
Aunque descartó la presencia de cólera, el representante del organismo sanitario advirtió que las condiciones de hacinamiento en los refugios pueden favorecer la aparición de otras enfermedades.
“Lo más común en los refugios son las enfermedades de transmisión respiratoria, porque tenemos un número grande de personas en un área relativamente pequeña”, indicó.
Asimismo, alertó sobre el riesgo de enfermedades diarreicas relacionadas con dificultades para acceder a agua segura y el manejo inadecuado de alimentos, además de afecciones en la piel asociadas a las condiciones de alojamiento temporal.
Barbosa también manifestó preocupación por la posibilidad de aparición de casos de sarampión y tosferina en los campamentos de damnificados, debido a los niveles de vacunación que ya presentaba Venezuela antes de la emergencia.
“Venezuela ya tenía indicadores de cobertura de vacunación por debajo de lo necesario. Si hay un caso de sarampión en un campamento temporario, puede convertirse en un brote”, advirtió.
El director de la OPS destacó que recuperar las coberturas de vacunación será una medida clave para proteger a las comunidades afectadas por los terremotos.
Las autoridades sanitarias y organismos internacionales mantienen vigilancia epidemiológica en las zonas afectadas, especialmente en los refugios donde permanecen familias desplazadas por los daños ocasionados por los movimientos sísmicos.
