ONG alertan que daños sísmicos y crisis laboral amenazan el regreso a clases en Venezuela
El inicio del nuevo año escolar en Venezuela enfrenta riesgos por los daños ocasionados en planteles educativos tras el doble terremoto del 24 de junio y por las precarias condiciones laborales del personal docente, según alertaron la Red por los Derechos Humanos de Niñas, Niños y Adolescentes (Redhnna) y Cecodap.
Mientras el Gobierno interino de Delcy Rodríguez anunció que las clases comenzarán el próximo 14 de septiembre, las organizaciones señalaron que más de 900 instituciones educativas sufrieron afectaciones en todo el país debido al evento sísmico.
Una consulta realizada a integrantes de comunidades escolares determinó que 27,3% de los centros presenta daños graves, mientras que 33,3% mantiene áreas clausuradas como consecuencia de los daños estructurales. Además, 65,7% de los inmuebles evaluados reportó afectaciones leves.
Las ONG también indicaron que algunos espacios educativos fueron utilizados como refugios temporales y centros de acopio para atender a personas damnificadas, situación que complica la recuperación de las actividades académicas.
Precariedad del personal educativo
El informe de Redhnna y Cecodap también expuso las dificultades económicas que atraviesan trabajadores de instituciones subvencionadas mediante convenios entre el Ministerio de Educación y la Asociación Venezolana de Escuelas Católicas (AVEC).
Según el documento, docentes con amplia trayectoria reciben ingresos que no cubren sus necesidades básicas. Como ejemplo, mencionaron el caso de un maestro con 27 años de servicio que percibe alrededor de 767 bolívares mensuales, equivalentes a aproximadamente 1,01 dólares al 5 de agosto de 2026.
En el caso de Fe y Alegría, las organizaciones destacaron que los efectos del terremoto afectan directamente a 15 mil estudiantes, unos 1.300 trabajadores y cerca de 12 mil familias.
Ante este panorama, recomendaron establecer planes de continuidad educativa, reubicaciones temporales y adecuación de espacios alternativos para evitar interrupciones prolongadas del proceso escolar.
Solicitan información técnica antes del retorno
Redhnna y Cecodap advirtieron sobre el riesgo de un regreso automático a las aulas sin contar con evaluaciones completas de seguridad. En ese sentido, cuestionaron que no exista información pública detallada sobre las condiciones de habitabilidad de cada plantel educativo.
Las organizaciones insistieron en que debe realizarse una evaluación técnica independiente antes de autorizar la reapertura presencial de los centros afectados.
Sobre los servicios básicos, el informe reflejó que 31,3% de los consultados reportó fallas en el suministro de agua potable y 12,1% aseguró que no cuenta con el servicio. En materia eléctrica, 27,3% señaló deficiencias y 4% indicó ausencia total del suministro.
La situación más crítica corresponde a las telecomunicaciones, debido a que 56,6% de las respuestas reportó fallas o falta de línea telefónica e internet, lo que afecta la comunicación entre escuelas y familias.
Las ONG recomendaron impedir la reapertura de cualquier institución que no tenga una certificación técnica de seguridad estructural y solicitaron implementar programas de atención psicosocial para estudiantes, docentes y familias afectadas por los sismos y la situación económica.
