Maracaibo cede terreno para construir una sede permanente del refugio San Francisco de Asís
La Fundación San Francisco de Asís contará con un espacio propio para continuar sus labores de rescate y atención de animales en situación de calle, luego de que la Alcaldía de Maracaibo formalizara la entrega en comodato de un terreno de 2.000 metros cuadrados.
El acuerdo fue firmado este jueves 8 de octubre por el alcalde Giancarlo Di Martino, quien explicó que la medida responde a una solicitud de Ángel Martínez, fundador del refugio, que trabaja desde 2019 en el rescate, recuperación, esterilización, vacunación y reubicación responsable de animales.
Durante el acto, el mandatario municipal destacó la labor de la organización en la atención de perros y gatos maltratados o abandonados. El espacio permitirá brindar cobijo a más de 60 caninos que actualmente atiende la fundación y crear condiciones para extender sus actividades.
El terreno está ubicado en la avenida Los Haticos, parroquia Cristo de Aranza, y forma parte de una extensión de 2,6 hectáreas situada junto a la Cervecería Regional. Según explicó Giuseppe Carollo, director e intendente del Centro de Procesamiento Urbano (CPU), el comodato tendrá una duración de 20 años y no generará costos para la organización.
Una sede para ampliar los rescates
Martínez recordó que, desde el inicio de sus actividades, la fundación ha rescatado a más de 250 perros, que posteriormente fueron esterilizados, vacunados y reubicados. Sin embargo, la falta de una sede estable obligó al equipo a trasladar a los animales en cuatro oportunidades.
Ante esa situación, la organización impulsó este año una campaña para conseguir apoyo institucional y establecer un espacio permanente.
"Gracias a la empatía del alcalde y a una gestión verdaderamente sensibilizada con las vidas animales, logramos que se nos cediera un espacio en comodato para consolidar nuestro proyecto, seguir trabajando y aportar a la ciudad desde el área de protección animal", manifestó el fundador.
Entre los objetivos de la nueva sede también figura la atención de burros retirados de situaciones de maltrato o abandono. Martínez explicó que estos animales suelen quedar sin un lugar adecuado para su recuperación después de ser rescatados, por lo que considera que el terreno permitirá ofrecerles condiciones más seguras.
Por su parte, el síndico procurador municipal, Miguel Ángel Graterol, señaló que el acuerdo se formalizó conforme a las disposiciones legales aplicables a la administración de bienes públicos, entre ellas la Constitución nacional, la Ley Orgánica del Poder Público Municipal y la normativa municipal sobre terrenos ejidos y propios.

Maracaibo refuerza sus medidas de protección animal
La presidenta del Instituto Municipal de Protección Animal (IMPA), Polly Urribarrí, destacó la aplicación de la ordenanza municipal que regula el bienestar animal. Según explicó, la normativa contempla sanciones administrativas por maltrato y establece responsabilidades para empresas, instituciones públicas, condominios y comunidades en la atención de animales comunitarios.
Durante la actividad, Di Martino también instó a los habitantes a evitar daños contra la fauna silvestre y pidió no matar ni abandonar especies como tortugas, serpientes, caimanes y rabipelados cuando sean encontradas en sectores urbanos.
"No se trata solamente de perros o de gaticos, se trata de cualquier tipo de animal", expresó el alcalde al referirse a la importancia de proteger a las distintas especies y su función en el ecosistema.
Parte del terreno se destinará al procesamiento de residuos vegetales
Además del espacio asignado al refugio, unas 2,4 hectáreas del terreno se destinarán a un proyecto del Instituto Municipal del Ambiente (IMA) para el manejo y aprovechamiento de desechos vegetales.
El presidente del organismo, Janner Pérez, explicó que allí se procesarán ramas, troncos, plantas y árboles provenientes de las labores de poda y recolección para producir abono orgánico.
La iniciativa busca aprovechar estos materiales mediante un esquema de economía circular, reducir la cantidad de residuos vegetales enviados al relleno sanitario y disminuir los costos asociados con su traslado y disposición final.
